La forma en la que sacamos conclusiones dice más de nosotrxs mismxs de lo que podríamos pensar en un primer momento. La forma en la que reaccionamos o interpretamos algo es un gran indicativo para determinar cómo somos en la realidad. Para poner esto a prueba, os hemos traído este reto.

La cosa es muy sencilla: tenéis que adivinar cuál de los niños rompió el jarrón. En función de lo que creáis, tendréis un tipo de personalidad u otra. Aquí os dejamos las posibilidades:

1Niño A

Sus ojos están fijos en el suelo y parece que se siente culpable y arrepentido por algo que ha hecho. Los otros niños lo miran y parece que lo señalan como el culpable. La cuestión es si esto es suficiente para determinar que es el culpable o si simplemente los otros niños lo están culpando o juzgando de forma precipitada.

Al elegir a este niño, has revelado que eres una persona muy observadora que no se pierde ni  un solo detalle. Engañarte no es fácil porque siempre estás mirando a los demás y sacando conclusiones. Observas de forma detallada el lenguaje corporal de los demás. La responsabilidad es tu característica principal y la exhibes con orgullo en todo lo que eliges hacer en la vida. Todas sus decisiones están cuidadosamente pensadas y no acostumbras a precipitarte, sobre todo en las cosas importantes.

2Niño B

Esta niña, por su aspecto, podría ser la hermana mayor y hasta podría tener la edad suficiente como para cuidar a sus hermanos y hermanas menores cuando su madre está trabajando. Su vestido es de un color rosa brillante y su mirada está dirigida al Niño A. Ella lo mira como si fuera el responsable de romper el jarrón. Pero al mismo tiempo, su mirada también es reconfortante y afectiva. Ella entiende que se ha cometido un error, pero que no está juzgando a nadie. ¿Qué puede significar eso?



La implicación que esto puede tener es que eres tan consciente de tus propios defectos como de los defectos de los demás. Cada vez que se te presenta un problema, tu naturaleza práctica y racional se afirma y se dirige directamente a la solución más lógica y efectiva. Por lo tanto, puedes cumplir casi todos tus objetivos si te lo propones.

3Niño C

El Niño C ha hecho una cosa algo sospechosa: ha metido sus manos dentro de sus bolsillos y hay un aura bastante extraña y aterradora a su alrededor: ¿asesino en serie?. Parece que culpa al niño A, pero su mirada denota algo que no concuerda. Todo su lenguaje corporal parece indicar que, bien visto, él es el culpable, pero él sabe que no será culpado porque todos los demás piensan que es el niño A.

Si tu sospechoso es este niño, puede que tengas razón y, de hecho, puede que hayas visto lo que no ha visto nadie: eres un líder nato. Cuidas la felicidad de los que te rodean y eres la persona a la que acuden cuando necesitan hacer las cosas bien. Siempre tienes una opinión fundada y eres muy carismático. Siempre estás listo para tomar la iniciativa en todas las situaciones y problemas que se te planteen.

4Niño D

Una niña pequeña vestida de rosa, se aferra a la ropa de su madre como si tuviese miedo por las consecuencias de lo que acaba de ocurrir. Además de los de la madre, ella es la única cuyos ojos están fijos en el jarrón roto. Al verla escondida detrás de su madre, piensas que ella es la culpable y se esconde detrás de la persona que va a impartir el castigo para escapar de su ira y de las posibles consecuencias.

Ves esto a través de los ojos de un psicólogo y demuestras ser sensato y confiable. Todo lo que tomes, tarde o temprano, será un éxito. Intentas mejorar como persona y trabajas duro para tener éxito. Confiar en los demás te resulta fácil y tu mayor sensibilidad te ayuda a entender mejor a los demás.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta prueba? ¿A cuál de los niños habéis señalado? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuente: The Minds Journal