Es posible que muchos de vosotros os estéis empezando a hartar de los deportes mayoritarios como el fútbol después de ver cómo, durante tres semanas seguidas, vuestro equipo empata a cero goles. Por suerte, ahora podéis dejar este deporte tan mainstream atrás para sumergiros en el espectacular mundo de “el salto de la muerte”.

Este es un deporte en el que varios competidores temerarios asaltan de una tabla a diez metros del mar y realizan toda clase de posiciones y posturas antes de meterse en el agua (normalmente con la cabeza por delante aunque se valora mucho el impacto del ombligo con el agua). Puede que desde casa sea divertido, pero para la gente que lo practica es algo muy serio.

‘Dødsing’ es el nombre por el cual se conoce a esta práctica nacida en Noruega que realiza un mundial en Oslo cada año.

Como era de esperar en la fabulosa era de Internet, este campeonato se ha popularizado a través de vídeos que hay colgados en la red y que han hecho que mucha gente se interese por este deporte tan peculiar.

Según algunas páginas de turismo noruegas, este salto mortal se empezó a praticar en Majorstua, Oslo, donde hay un trampolín de diez metros que se hizo en 1950. El deporte se hizo muy popular, pero al cabo de 30 años, empezó a desaparecer hasta que, recientemente, ha resurgido de nuevo.

El pasado mes se celebró la décima edición de estos mundiales y, en esta ocasión, Emil Lybekk se hizo con el primer premio gracias a una especie de croqueta lateral acompañada de unas patadas al aire que terminó con un sonoro planchazo.

Para muchos puede ser una tontería, pero Emil, como podréis ver en el vídeo que os mostramos a continuación, estaba más que feliz con su victoria que, visto lo visto, fue realmente merecida y el público lo agradeció.

Todo esto teniendo en cuenta que la competencia era dura y el helicóptero en diagonal de Truls Torp no le puso las cosas fáciles. Eso sin hablar del arte que tuvieron muchos de los participantes al ser capaces de saltar sin perder la gorra o sombreros que muchos de ellos llevaban para adornar su salto.

Pese a que muchos de estos deportistas sufren dolor en la caída, no hay duda de que el año que viene se reunirán de nuevo para jugarse el tipo en esta competición tan divertida y entretenida para la audiencia.

Este deporte se está haciendo tan popular que ya hay festivales por toda Noruega en los cuales se practica y promociona este tipo de salto de trampolín tan peculiar, con lo cual es cosa de tiempo que se extienda al resto de Europa y del mundo.

Por lo tanto, si eres una de esas personas que nunca ha terminado de aprender a saltar bien y de esas que parecen tener el eje torcido, te recomendamos que te apuntes a una competición de estas para intentar arrebatarle el título a Emil.

Sin embargo, los profesionales de este deporte recomiendan que, al principio, hay que ir con cuidado porque las caídas pueden ser muy dolorosas y, según él, si caes con el escroto por delante el dolor puede ser realmente intenso.

En cualquier caso, esperamos que, si lo probáis, tengáis pomada a mano para curaros los moratones.

Para acabar, os dejamos un vídeo de varios participantes “en acción”:

¿Qué pensáis de esta competición? ¿Os animáis a probarla? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: thewest, ladbible