La gente con gafas no tiene una vida llena de sufrimiento (por lo menos no por culpa de las gafas en sí), pero el tener que llevar anteojos conlleva ciertos problemas y situaciones que deberás tener en cuenta toda la vida y que van más allá de tener que estar atento a no perderlas.

Es verdad que, para aquellos que se cansen de llevarlas, existen las lentillas. Las lentes de contacto son un invento maravilloso que nos permite ver y que nadie se dé cuenta de que sin gafas estaríamos más ciegos que un topo tuerto.

 

Pero las lentillas no son perfectas y también tienen sus inconvenientes y, de hecho, a continuación veremos una situación que, seguramente, la gente que lleva lentillas ha vivido más de una y dos veces.

Estamos hablando de ponernos a dormir con las lentillas puestas.

Esto es algo que le ha pasado a mucha gente que usa lentes y, la mañana siguiente, se levanta con los ojos rojos y llenos de lágrimas. Levantarse con los ojos secos y como si nos hubiésemos aliñado la retina con aceite no es una sensación demasiado agradable; de hecho, puede ser una auténtica agonía.

A menudo, pensamos que esto solo es algo incómodo que nos produce un mal despertar, pero, en realidad, irse a dormir con las lentillas puede ser algo más malo de lo que muchos pensamos.

Recientemente, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos ha sacado un estudio que indica que irse a la cama con las lentillas puede acarrear problemas graves de salud. Este centro analizó 1.075 casos de infecciones de córnea que, teóricamente, estaban relacionados con las lentes de contacto que habían sido reportadas a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos entre 2005 y 2015.

Fue así cómo descubrieron que un alto porcentaje de estos casos de infección se debían al uso prolongado de las lentes de contacto y por dormir con ellas puestas.

La Asociación Americana de Optometría hace la siguiente afirmación a través de su campaña Think About Your Eyes.

“Las personas que usan lentillas son particularmente susceptibles a las infecciones en los ojos debido a la disminución de oxígeno que llega a sus córneas y a la acumulación bacteriana o micótica causada por la mala desinfección de sus lentes de contacto”.

Es muy importante que siempre llegue oxígeno a la córnea para que siempre haya lágrima entre la lente y el ojo. Cuando esto no sucede, la córnea suele inflamarse y agrietarse, cosa que hace que las bacterias y las infecciones tengan vía libre para atacar a tu vista.

La mayoría de estos problemas pueden solucionarse con un simple tratamiento que, más allá de ciertas molestias, no supone un riesgo extremo. Sin embargo, hay que prestar atención porque, en ocasiones, puede desembocar en casos más graves como, en situaciones extremas, la pérdida de visión.

Con lo cual, os recomendamos que cuando salgáis de fiesta o durmáis fuera de casa, no obviéis el tema de las lentillas porque puede que no solos os piquen un poco los ojos, sino que tengáis problemas mucho más graves.

En cualquier caso, siempre podéis volver a usar las gafas, aunque si dormís con ellas también os pueden acarrear ciertas dificultades.

Vosotrxs, ¿usáis lentes de contacto? ¿Os ha pasado nunca que os las habéis dejado puestas? ¿Sabíais que podía ser tan pernicioso? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: clinicabaviera, lavanguardia