A menudo, los artistas y trabajadores del mundo cultural y audiovisual se ven maltratados por un sector que asume que este tipo de trabajos cuestan poco y la remuneración es mínima. Pero, a veces, hay ocasiones en que incluso se solicita que se trabaje de forma completamente gratuita.

Esta situación es la que vivió un artista español anónimo que, recientemente, publicó una conversación que tuvo con un cliente que le quería realizar un encargo y que terminó siendo realmente desagradable cuando este quiere que le regale un retrato porque su hijo tiene cáncer.

A continuación, os dejamos la conversación para que podáis juzgarla por vosotrxs mismxs.

De entrada todo parecía normal, ya que el cliente simplemente pedía un retrato suyo.

Entonces le mandó una foto suya y el artista le especificó lo que tardaría en hacerlo y los costes de lo que el cliente solicitaba.



En ese momento, el cliente ya se sorprendió y se alteró un poco por el precio del producto que pedía (cosa a la que muchos artistas, por desgracia, ya están acostumbrados).

 

Alarmado por el precio, pregunta las dimensiones y, entonces, el artista se ofrece a hacerle una rebaja de 15 euros para mantener al cliente.

A partir de ahí, la conversación empezó a ponerse más incómoda, ya que la actitud del cliente empieza a variar y, de repente, le dice que su hijo está enfermo y que si le podría hacer el trabajo gratis, pero al artista anónimo no le huele del todo bien el asunto.

En ese momento empiezan esos insultos como “Ni siquiera dibujas tan bien”, cosa que difícilmente le ayuda a convencer al dibujante de que se lo haga, ni siquiera de forma no gratuita.

El hombre acompaña el mensaje con un “jajaja” que resulta un poco espeluznante y, a partir de ahí, intenta decirle al ilustrador que si lo hace gratis conseguirá mucha visibilidad.

De nuevo, el señor insulta al artista para conseguir un buen trato, algo que como hemos dicho es una estrategia de dudosa efectividad.

Entonces, sigue insistiendo en que su hijo está a punto de morir y que el dibujante le está privando de algo que él desea (que por lo visto es un retrato de su padre).

Pero el artista no se deja camelar por un relato dramático que, a priori, no parece muy creíble.

Al final, después de varios desprecios, el dibujante le dice a su cliente que si su arte es una mierda significa que puede hacer él mismo la pintura.

Pero el cliente sigue con esa actitud tan extraña donde insulta al pintor al mismo tiempo que intenta hacer que la empatía de este termine convenciéndolo de que debe hacer el trabajo de forma completamente gratuita.

Harto ya de la forma de tratar que tenía el cliente con él, decidió que ya se había cansado de que le tomasen por tonto y contraatacó enviándolo donde se merece.

Pero el señor parecía que era incansable y, como era de esperar, el comentario del dibujante solo logró hacer que su agresividad aumentase.

Desearle cáncer a alguien cuando, supuestamente, tu hijo también tiene es demostrar un a falta de sensibilidad enorme, pero por lo menos parece que se había terminado la conversación.

Así que el artista se despidió de él de forma educada aunque, seguramente, por dentro estuviese muy enfadado por el hecho de que exista gente capaz de tratarle tanto a él como a su trabajo de una forma tan desagradable.

A vosotrxs, ¿qué os han parecido esta conversación? ¿Cómo hubieseis actuado? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook. 

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Fuente: boredpanda