Todos sabemos que los proyectos en grupo son lo peor y que son realmente agotadores mentalmente por tener que lidiar con el trabajo de otras personas. No todo el mundo trabaja igual, ni en cantidad ni en calidad, así que es bastante frecuente que se den disonancias dentro del grupo.

Pero, aunque haya formas de hacer y opiniones diferentes, todo se puede sacar adelante. Sin embargo, hay ocasiones en que un miembro del grupo no hace, literalmente, nada. Y, en esos casos, a veces no sabemos cómo actuar de forma correcta para ser justos con el equipo.

Muchas veces, aunque cueste, lo lógico es que, después de avisar esa persona en repetidas ocasiones y cuando llega el momento de entregar el trabajo, informarla de que, como no ha trabajado con el grupo, no forma parte del grupo y no se merece esa nota.

Recientemente, se ha compartido una conversación de WhatsApp donde se da, precisamente, esta situación de la que estamos hablando. Un chico del grupo le dice a una compañera que han quitado su nombre del trabajo y esta se pone hecha una furia.

Como podéis comprobar, el usuario publicó la conversación en Reddit para que todos los que alguna vez nos hemos sentido estafados por un compañero de equipo podamos sentir que existe algo de karma y justicia divina.

La chica descubrió que había sido expulsada del grupo cuando, al querer entrar al Google Docs, vio que tenía el acceso denegado. Entonces le preguntó a uno de los integrantes del grupo, quien le respondió que habían quitado su nombre.



La joven se puso nerviosa y quiso poner una excusa, pero el chico la cortó rapidamente diciéndole que el partido había sido tres días atrás.

Viendo que no le hacían caso, la chica optó por usar un tono más agresivo, pero la verdad es que, más que miedo, al otro chico le resultó gracioso el enfado que estaba mostrando y los argumentos que estaba usando tanto como para defenderse como para atacar.

El machismo es un problema real que nos afecta a muchos en nuestro día a día, pero usarlo como carta blanca para cualquier cosa no es algo que te haga quedar demasiado bien.

Además, puede ser que, efectivamente, como ella dice, el chico haya hecho eso porque la chica le cae mal, pero si no ha trabajado nada, puede parecer justo que la echen del grupo.

Poco a poco, la chica va llegando a un punto donde la locura se apodera de ella y ya no sabe si insultar al chico o si pedirle perdón. Especialmente divertido es el momento en que dice “última oportunidad”, como si ella misma pudiese dársela.

En ese momento, la joven tira del clásico “hay muchos peces en el mar”, pero la realidad es que este tipo de personas suele haber deambulado por distintos grupos en los que ha fracasado, con lo cual seguramente no tiene gente dispuesta a aceptarla en su proyecto sin que haya trabajado nada.

Finalmente, vio que la agresividad no era el camino para conseguir su objetivo y, por lo visto, parece ser que empezó a entender que nadie iba a poner su nombre en el proyecto y que debía aceptar que suspendería ese trabajo.

Esperamos que, aunque ahora le parezca una crueldad inigualable, la joven aprenda que debe implicarse en los proyectos grupales.

¿Creéis que es justo que la hayan echado del grupo? ¿Qué hubieseis hecho vosotrxs si hubieseis estado en el lugar del chico? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

Si os ha gustado este artículo, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igual de entretenidos.