Nuestra protagonista de hoy es una joven que, por cosas de la vida,, había llegado a tener una dieta de más de 5.000 calorías al día y que, como consecuencia, tenía un físico tal que un día casi muere ahogada por su propio peso. Ahora su vida ha cambiado por completo.

Dominique Montgomery, de 22 años, se hinchó hasta alcanzar los 135 kilos de peso, viviendo a base de una dieta de comida rápida grasienta y bebidas carbonatadas. A lo largo de los años había probado varias dietas buscando mejorar su alimentación, pero había fracasado en todos estos intentos.

Dominique, natural de Los Ángeles, dijo que su punto de inflexión llegó a principios de 2015, cuando quedó atrapada en una marea que aumentaba rápidamente. Ella, que ahora estudia kinesiología, la ciencia del movimiento, explicó: «Estaba nadando en la playa con algunos amigos, me sentía genial hasta que, de repente, la marea subió de golpe».

«Todos lograron salir del agua subiéndose a algunas rocas, pero yo estaba atascada porque no podía levantarme físicamente. Todos intentaron ayudarme, pero yo era demasiado pesada y no pudieron hacer nada».

«Pensé que iba a morir y no tenía idea de qué hacer. Estaba aterrada». Afortunadamente, el agua tan pronto como se alteró, se calmó y Dominique pudo regresar a la orilla, pero el incidente la dejó conmocionada y decidida a cambiar su vida por completo.

«Si ni siquiera podía ayudarme a salir del agua, ¿qué estaba haciendo con mi vida? Tuve fuertes sentimientos de vergüenza y decepción, luego de darme cuenta de lo terriblemente fuera de forma que estaba. Lo cambié por completo todo después de ese día».

Dominique reconoció que hacía ya bastantes años que era consciente de que su peso estaba por encima de lo que debía, pero que nunca había encontrado la fuerza de voluntad suficiente para afrontar en serio una dieta.




Cuando era joven, tuvo que conseguir uniformes escolares especialmente fabricados para ella y comprar en la sección de niños, donde los tamaños eran más grandes. También tenía que verificar los límites de peso de las sillas y las bicicletas.

Ella explica lo siguiente: «Yo comía al menos 5.000 calorías por día. A veces, bebía batidos enormes para el postre que tenían alrededor de 1.000 calorías… lo cual era una barbaridad».

«La gente me miraba adónde quiera que fuese. Me sentía como un animal del zoológico. Alguien una vez incluso me arrojó un burrito en un partido de fútbol». Pero, después de su ‘llamado de atención’ el pasado julio de 2015, la vida de Dominique se transformó por completo.




Comenzó aumentando su resistencia. Primero eran paseos, que más tarde se convertirían en caminatas, luego progresó con los trotes, también abandonó la comida rápida y las bebidas gaseosas.

A pesar de haber perdido todo ese peso, su transformación le ha dejado un gran exceso de piel colgando del estómago, la espalda, los brazos, los muslos y el trasero y ahora está desesperada por encontrar una forma de eliminarla.

Su procedimiento es puramente cosmético, por lo que tendrá que pagar alrededor de 11.000 euros por la operación, y ha creado una página de crowdfunding para quien quiera ayudarla a recaudar el dinero que necesita.

Ella explicó: «Todavía no puedo usar toda la ropa que siempre había soñado. Soy muy aficionada a la moda y no siento que realmente pueda expresarme en ese aspecto cómo lo he deseado toda la vida».




Mientras está a la espera la cirugía, Dominique espera que, al compartir su historia, inspire a otras personas a perder peso, mostrándoles que es posible a través del trabajo duro y la constancia: «Tendrás altibajos. Hubo días en los que cometí errores, pero no perdí de vista el objetivo general. Confianza, aceptación, paciencia y fuerza de voluntad; realmente vas a llegar a algún lado».

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Fuentes: The Sun, DailyMail.