Todos sabemos que dormir es esencial para una vida saludable y para no acabar con una camisa de fuerza en una habitación con las paredes acolchadas. Pero los trastornos del sueño son bastante más habituales de lo que podríamos pensar en un primer momento. ¿Nunca has tenido dificultades para dormir? ¿Duermes menos de 8 horas al día y sientes que luego tu cuerpo no funciona como debería?

No dormir bien es muy, pero que muy perjudicial para tu salud y eso es algo que tienes que saber para, desde ya mismo, empezar a actuar y poner solución a una cosa que, de otra forma, te pasará mucha factura.

Tired Jet Lag GIF - Find & Share on GIPHY

Cuando tu cuerpo entra en reposo, se inician en tu interior una serie de mecanismos de ‘mantenimiento’ que solo pueden activarse durante el sueño si tu organismo está ‘suspendido’.

Los efectos físicos de dormir poco y mal son bastante evidentes y todos podemos notarlos en algún momento de nuestra semana (el dormir bien no es algo de lo que pueda presumir la sociedad actual).

Pero es que nuestro estado emocional y psicológico también se ve afectado de forma bastante… y si juntamos todos estos elementos… pues la verdad es que nuestra vida, poco a poco, se irá convirtiendo en un lugar bastante peor.

Aquí os dejamos algunas de las señales que podéis detectar en vuestro organismo cuando, de forma más o menos regular, dormís menos de ocho horas al día:

1La presión arterial por las nubes

Una de las primeras cosas que notaréis es que vuestra presión arterial aumenta a niveles bastante altos. Esta puede llegar hasta los 132 (de presión arterial sistólica), cuando lo normal es que esté por debajo de los 120, siendo esta una cifra ya bastante alta.

2El páncreas se verá resentido




Dormir durante menos de 8 horas puede perjudicar de forma bastante directa a nuestra habilidad para procesar la glucosa y esto, como no podía ser de otra forma, hará que nuestros niveles de azúcar en sangre aumenten… y que por lo tanto podamos sufrir de diabetes tipo 2 en un futuro.

3Más hambre

Cuando no dormimos lo suficiente, nuestro niveles de leptina (reductora del hambre) disminuyen y nuestros niveles de grelina (estimulante del hambre) aumentan… y esto provoca que nuestra masa corporal pueda aumentar al, simplemente, comer más.

4Bajo gasto calórico

El hecho de dormir pocas horas hace que tengamos ‘menos energías’ y que, por lo tanto, seamos menos activos físicamente y que acumulemos más calorías… y sumemos esto a la rueda de ganar y ganar peso.




5El cerebro se ve afectado

Los efectos cognitivos en el cerebro son casi inmediatos. Nos costará concentrarnos mucho en casi cualquier tarea y no podremos rendir en casi nada que requiera nuestras capacidades cerebrales (es decir, todo).

6Debilidad en el sistema inmunológico

Dormir poco hace que nuestro sistema inmunológico se vuelva loco y genere un déficit de anticuerpos, lo que es muy perjudicial ya que nos expone, de forma bastante flagrante, a padecer enfermedades e infecciones de cualquier tipo.

7Más estrés

Estaremos más irritables, estresados, ansiosos y depresivos. Dormir mal hace que nuestros niveles de cortisol aumenten y, por tanto, el estrés está casi asegurado.




8Más viejos

Dormir poco hará que nuestras células no se renueven o lo hagan de forma más lenta, lo que provocará que envejezcamos de forma prematura. Nuestro cuerpo bajará sus niveles de la hormona que provoca la elasticidad en la piel y, por lo tanto, nos saldrán más arrugas.

9Menos musculatura

Nuestro cuerpo aprovecha el sueño para crecer y reparar los años que hayamos sufrido a lo largo del día. Si vamos al gimnasio durante el día y luego no recuperamos por la noche… de nada nos servirá y, siendo muy optimistas, nos quedaremos estancados.




A vosotrxs, ¿qué os han parecido estos datos? ¿Estáis cumpliendo las horas de sueño recomendadas? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 




Si os ha gustado este artículo, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, claro). 

Fuentes: Mujerconsalud, smoda.