¿Cómo reaccionarías si supieses que alguien se está acostando con tu pareja? Seguramente, muchas personas se enfadarían y podrían a su pareja contra la espada y la pared hasta que les contase la verdad, pero en esta tierra somos muchas personas y, entre estas personas, hay genios que tienen una forma de afrontar las cosas un poco diferente.

En este caso, el protagonista de nuestra historia de hoy decidió que la mejor forma de lidiar con los cuernos que le había puesto su mujer era escribiéndole una carta al hombre con el que lo engañaba.

En ella explicaba distintas cosas pero, sobre todo, quería hacerle saber al otro hombre que no estaba enfadado. Sin embargo, sí que quería hacerle algunas preguntas tras enterarse de que se estaba acostando con su mujer. Pero, en vez de insultarle o ponerle verde de forma pública, lo que le preguntaba en la carta resultó ser bastante divertido.

Algunas de sus peticiones consistían en detalles como, por ejemplo, que intente dejar la tapa del lavabo bajada porque siempre le culpan a él. También hace especial hincapié en que deje de beberse la cerveza de la nevera cuando él está fuera en alguno de los viajes que hace con los amigos para pescar o, por lo menos, que las compre de nuevo o le deje algo de dinero para comprar más.

A continuación, os dejamos la carta completa para que podáis leerla vosotrxs mismxs y donde explica cosas como lo que os hemos contado del lavabo y mucho más,.

“Al hombre que se acuesta con mi mujer. Sabes quién eres. Yo también lo sé. No estoy enfadado. Solo quiero pedirte algunas cosas. Después de todo, se lo estás haciendo a mi mujer. 

1.Baja la tapa del váter, siempre me culpan a mí y me estoy hartando.



2.Sé que gracias a ti puedo ir con más frecuencia a pescar, pero deja de beberte mi cerveza. Puedes tomarte un par cuando vengas (Dios sabe que yo necesito beberme unas cuantas antes de encontrarla atractiva), pero déjame un par en la nevera porque paso más tiempo ahí que tú.

3.Así que siempre puedes comprar más o dejar algo de dinero si te terminas la última.

4. Por favor, cambia el papel del WC cuando lo termines. Mi hijo de cinco años cree que, si no está ahí, no tiene por qué limpiarse. Lo guardamos debajo de la pica a no ser que quieras recomendarnos un lugar distinto.

5. Usa tu propia ropa después de hacerlo. Yo me lavo mi propia ropa y la semana pasada había una camiseta que estaba un poco “crujiente”.

6. Por favor, no les digas a mis hijos que eres su tío, son jóvenes pero mentalmente están bien.

7. Deja de subir la temperatura de la calefacción, cuesta dinero.

8. Cuando pregunte si la ves gorda, responde siempre que no.

9. Deja de comerte la repostería de mi nevera, los brownies del otro día eran para el cumpleaños de mi madre. Mi mujer hace años que no cocina nada bueno.

10. Ve con cuidado cuando uses mi silla porque está cambiando la forma. Haz el favor de sentarte bien.

Finalmente, quería agradecerte que la llevases a comer el día de San Valentín. Con el dinero que me hubiese gastado en eso pude llevar a los niños al cine.

Espero que me ayudes con estas peticiones que te acabo de hacer ya que se me haría raro tener que hablarlo con ella directamente. Si lo haces, cuando yo me vaya te lo compensaré tardando más tiempo o dejándote algo en la nevera.

PD: Llevaré a los niños al  Great Wolf Lodge durante cuatro días, tengo una botella de vodka encima de la nevera por si te falta cerveza. 



Gracias, esto no fue escrito por nadie llamado Jack S.»

Y vosotrxs, ¿habéis tenido que hacer frente a una situación así? ¿Qué hicisteis? Contadnos vuestra historia en los comentarios de Facebook. 

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Fuente: metro