Estados Unidos está viviendo unas de las semanas más negras de los últimos años en lo que a algunas de sus figuras más emblemáticas se refiere. Hace poco menos de una semana nos dejaba el Senador John McCain, muy querido por los americanos y quien ha recibido un funeral con todos los honores posibles.

Pero es que, hace poco más de dos semanas, nos dejaba también Aretha Franklin, un mito en el mundo de la música donde los haya. La ‘Reina del Soul’ se iba de forma algo sorpresiva a los 76 años de edad y el panorama internacional se ponía por completo de cabeza.

A lo largo de los siguientes días, fueron muchísimos los artistas y personalidades que se pronunciaron al respecto, recordando con cariño a la tan queridísima artista que tantas y tantas joyas nos había regalado a lo largo de más de cinco décadas de carrera.

El pasado viernes se celebraba, al fin, el funeral de la cantante y la ceremonia pasará a la historia gracias al gran número de personalidades que acudieron y a la solemnidad de la misma.

Bill Clinton, Stevie Wonder, Jennifer Hudson o Ariana Grande fueron solo algunas de las personalidades que asistieron… y de esta última precisamente es que más se ha hablado y no por un motivo que pueda considerarse para nada agradable.

Ariana interpretó maravillosamente su pieza y, tras acabar, el obispo Charles H. Ellis III, predicador Pentecostal Apostólico de Detroit y encargado de auspiciar la misa, la llamó al altar para que la cantante le dedicara unas palabras a la fallecida artista.

Una vez pronunciado su discurso, el obispo rodeó a Ariana con uno de sus brazos en un gesto aparentemente cordial y amistoso, pero que ha llamado la atención por un detalle para nada superfluo.




En el vídeo que se ha viralizado a través de las redes sociales, puede apreciarse cómo el religioso toca con la extremidad de sus dedos, de forma notoria, el lateral de uno de los pechos de la cantante.

Ella se muestra claramente incómoda y su lenguaje corporal da buena fe de ello. Internet se ha volcado en apoyo a la artista y han criticado de forma feroz lo que ya han catalogado como un abuso en toda regla que, además, viene por parte de un obispo en plena celebración funeraria.

El hashtag #RespectAriana se volvió trending topic en Twitter y la gran mayoría de los usuarios coincidían en una cosa: no era un gesto amistoso por parte de Charles, sino todo lo contrario.




El obispo, ante la avalancha de críticas, dio su versión de lo ocurrido: «Nunca sería mi intención tocar el pecho de ninguna mujer… No sé, supongo que la rodeé con el brazo. Quizás crucé la frontera, tal vez fui demasiado amigable o familiar, pero nuevamente, me disculpo».

Esta explicación no ha calmado demasiado los ánimos y, por lo que puede verse en las redes sociales, el clima de indignación sigue bastante a la orden del día y es que (y con razón), con este tipo de cosas, Internet no perdona.

Por si no fuese suficiente con esto, el obispo del evento no fue el único que quedó señalado por sus acciones y una buena parte de los rapapolvos fueron a parar también al expresidente Bill Clinton, al que pudo apreciarse algo ‘sobresaltado’ durante la actuación de la cantante, lo que fue calificado de ‘altamente impertinente’.

Aquí os dejamos el vídeo con el momento de la polémica:

A vosotrxs, ¿qué os parece todo este asunto? ¿Veis malas intenciones en el gesto del obispo o creéis que, como dice él, ha sido solo un malentendido? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 




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Fuentes: Telegraph, ABC.