Internet es un mundo de píxeles que, lejos de ser inofensivo, alberga horrores e historias de lo más macabras. Cualquier persona que se haya pasado más de cinco minutos navegando por la web, habrá ido a parar, de forma voluntaria o accidental, en algunos de los vídeos virales del momento… y esto tiene muchísimo peligro.

Son muchas las modas que se han generado a lo largo de la historia del universo de la ‘www’ y muchas de ellas no deberían ni haber nacido. Slenderman, las cajas de la Deep Web o el 99% del contenido de 4Chan. Pero, recientemente, ha surgido una historia que, como mínimo, compite de tú a tú con las anteriormente mencionadas.

Momo nació hace poco más de un mes con el único objetivo de aterrorizar a cualquier usuario que se atreviese a indagar un poco en su ‘mitología’. Un número de teléfono; la revelación de tus datos personales; una historia macabra como telón de fondo; todos los ingredientes para aterrorizar y triunfar en las redes sociales.

YouTube se llenó de vídeos de creadores de contenido que se atrevían a ‘aceptar el terrorífico reto’ y Momo se convirtió en la sensación del momento, robándose todos los vídeos de ‘Tendencias’ de la plataforma.

Pero, ¿qué se ocultaba detrás de todo este asunto? ¿Cómo Momo podía obtener tanta información privada de nosotrxs? ¿No era esto algo muy peligroso para nuestra privacidad?

Cuarto Milenio regresó este pasado domingo con un programa que solo se puede definir como ‘una bomba’. Abordaron de forma directa el famoso viral y no escatimaron en gastos, ya que Carmen Porter se personó en el estudio del creador de Momo, situado en Japón, para conocer de primera mano su historia.

El programa se centró también en cómo este fenómeno había servido para, a través de Whatsapp, hacerse con la información de muchísimos usuarios. Momo enviaba fotos horribles a los que se atrevían a hablarle y, sobre todo, les pedía que la llamasen.

En ese momento, el usuario exponía a compartir sus datos, corriendo riesgo de dejar, de una vez por todos, el anonimato en la red… y para mal. La cosa llegó hasta tal punto que la Policía Nacional tuvo que advertir del peligro que se corría al intentar esta práctica.

Carmen Porter también tenía mucho que aportar con su viaje al taller del artista encargado de crear, en un primer momento, a la figura que ha dado cara a Momo, el artista plástico Keisuke Aiso.

Keisuke confesaba que toda su vida había estado muy interesado por la mitología en general y que, cuando realizó esta obra, quería representar a una mujer que había abortado a sus hijos y que, a partir de entonces, vagaba por el mundo robando los niños de otras mujeres a altas horas de la madrugada.

El creador también explicó que hacía ya tiempo que no tenía la figura, ya que se había desecho de ella al estar en muy mal estado… pero que claro, teniendo en cuenta la repercusión que había tenido recientemente, se había arrepentido mucho de ello.

El autor no tiene ni idea de quién puede estar detrás de la famosa ‘broma’ y del robo de datos asociada a la misma. Pero de lo que no cabe duda es que, fuera quien fuese, conocía la historia de Momo a la perfección, ya que enviaba los mensajes también a altas horas de la madrugada…

A continuación os dejamos el vídeo con el momento de la llamada y la entrevista al creador:

Aún quedan muchos misterios por resolver alrededor de Momo pero, ¿realmente queremos descubrirlos?

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido todo este asunto? ¿Creéis que, como ya ha pasado otras veces, Internet le ha dado demasiado bombo a una cosa que, de otra forma, habría pasado sin pena ni gloria? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Cuatro, Vertele.