Las clases de defensa personal o el spray de pimienta son algunos de los métodos más conocidos para hacer frente a depredadores, pero todo es cuestión de tener recursos y, a veces, podemos usar todos los elementos que tenemos a nuestra disposición para hacer frente a lo que sea.

Por ese motivo nos hemos decidido a compartir esta historia de una mujer que es una auténtica heroína que ha sido capaz de ahuyentar a un hombre y poner fin al acoso que sufría de una forma nada desapercibida.

Hoy en día se está empezando a hablar de los problemas y las situaciones con las que muchas mujeres tienen que lidiar en su día a día.

Por suerte, cada vez más mujeres están compartiendo sus historias haciendo que esas situaciones de acoso sean más visibles y para dar herramientas que nos ayuden a responder ante ellas.

Esta mujer consiguió que la dejaran en paz gracias a su propia presencia, a su propio chakra, a su propio ki.

A continuación, os mostramos la carta traducida que esta mujer compartió a través de Reddit y entenderéis a qué estamos haciendo referencia.

“Un chico del trabajo no paraba de molestarme. Un día pasaba rozándome el culo, otro me daba un golpecito en el lateral del pecho. Él lo hacía haciendo ver que era de forma inocente y sin querer, ni siquiera me miraba a los ojos cuando lo hacía, pero el otro día directamente me tocó el culo y yo sentí que, si me quejaba, nadie me creería. Por suerte, entonces se me ocurrió algo.



Caminé cerca de él y, cuando su mano estaba justo delante de mi trasero, me tiré un pedo sonoro y rabioso. Puede que parezca algo desagradable, pero quería que entendiese que mi culo es mío y no está ahí para que lo toque quien sea, con lo cual, decidí reclamar mi espacio.

Obviamente, el tío se quedó flipando, pero, por lo menos, a partir de ahora ya no verá mi culo como un objeto sex*** sino como una caja de pedos a punto de estallar en su mano en cualquier momento.

Nuestro jefe se enteró de lo que había sucedido porque la gente no dejaba de hablar de ello, así que nos reunió a los dos en la oficina. Él dijo que yo me había tirado el pedo de forma intencionada (cosa que negué) mientras que cuando él me tocaba solo se trataba de una broma.

En el momento en que reconoció lo que había estado haciendo, mi jefe me dijo que podía irme y, unos minutos más tarde, él estaba recogiendo sus cosas.

Que te jodan Ted.”

Sorprendentemente, este reciente caso no es el único en el que se ha usado el perfume especial de un pedo para repeler a un acosador. Hace unas semanas se viralizó un tweet de una joven que explicaba cómo se tiró un pedo cuando un chico las estaba molestando a ella y a su amiga en el gimnasio.

Obviamente, por mucho que aplaudamos estas anécdotas, la realidad es que estas situaciones no deberían producirse nunca. Lo lógico sería que una mujer no necesitase recurrir a una flatulencia para poder asustar a este tipo de depredadores, pero, por desgracia, cosas como estas pasan con más frecuencia de las que pensamos.

Pero a partir de ahora ya lo sabes, si te encuentras en alguna situación incómoda y no sabes cómo reaccionar, ten en cuenta que tirarte un pedo puede ser una buena opción para salir airosa.

¿Habéis asustado nunca a alguien con un pedo? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: fmylife, mashable