Debido, sobre todo, al auge de Instagram, mucha gente se suma al arte de la fotografía como un hobby, pero un fotógrafo es un artista profesional con unos conocimientos que lo hacen capaz de sacar una buena foto en cualquier contexto, solo es cuestión de tomarlas desde la perspectiva correcta.

En este caso, el fotógrafo Gilmar Silva nos enseña cómo podemos convertir una ubicación normal y corriente en un entorno mágico, perfecto para una foto.

La foto final ha quedado preciosa, pero, en realidad, lo que estaba viendo la mujer cuando miraba al tendido eran dos palomas haciéndolo en el cable de luz de polígono donde estaban.

Aunque parezca Camboya, la verdad es que así es cómo es la carretera que lleva al pueblo natal de este señor después de un día donde ha hecho un tiempo horroroso.

A veces hay que recurrir a unos efectos especiales un tanto artesanales para, después, con un poco de Photoshop, hacer que el momento parezca mágico, aunque te estuvieses bañando en el río más sucio de la región.

La imagen final ha quedado realmente chula y parece sacada de una película de ciencia ficción, aunque, siendo honestxs, es más rara que un perro verde.





Esta imagen podría titularse: Cuando no te dejan entrar en la discoteca porque vas demasiado borracho y debes esperar fuera a que salgan tus amigas.

En este caso hubo que recurrir al fotomontaje posterior. Aunque quedan muy bonitas, no recomendamos este tipo de fotos porque son muy malas para la espalda.

Algunas imágenes realmente invitan a la inspiración, por ejemplo, esta podría llamarse: no te abraces en medio de la carretera o cómo marcarse un Romeo y Julieta (versión Fast & Furious).





No pasa nada si no es de noche, siempre le puedes poner un filtro de estrellas, lo importante es la perspectiva.

Esta es bastante parecida a la original…

El cambio entre la primera y la segunda foto es impresionante. En la primera parece una ballena varada mientras la segunda es realmente hermosa.

Cómo colapsar el tráfico de una ciudad haciendo el tonto en un paso de cebra.



Un buen fotógrafo es capaz de transformar un sucio charco en un precioso lago que hace de cuna del amor.

Parece una hermosa foto de noche, pero, en realidad, se trata de una imagen hecha dentro de la casa de La Bruja de Blair.

Lo más sorprendente no es la perspectiva de la foto, sino el hecho de que en la primera está nublado y en la segunda hacer un día precioso.

La foto quedó hermosa, pero la pobre mujer cogió una pulmonía muy seria.

De nuevo, estos efectos especiales de estar por casa añaden un toque particular a la imagen. Este fotógrafo necesita a su ayudante tanto como Batman necesita a Robin.

Como podéis comprobar, en esta imagen el fotógrafo casi pierde los pies porque le quedaron enterrados en la arena, pero hay que hacer lo que sea por el arte.

Este artista está obsesionado con los planos cenitales que hace desde arriba, aunque sea a costa de que a su modelo le entren kilos de paja por el culo.

Como venga el propietario del coche se va a enfadar, además, la modelo debería intentar no hacer movimientos bruscos para que la alarma no salte.

Esta mujer luce hermosa con este vestido, esperamos que no se haya sentado justo encima de una fila de oruga procesionaria o se pondrá más roja que un tomate cherry.

¿Soléis hacer fotografías? ¿Jugáis con la perspectiva? Ponédnoslo los comentarios de Facebook. 

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Fuente: boredpanda