Freddie Mercury es sin duda uno de los mejores cantantes de todos los tiempos. Publicó 18 discos con su banda Queen que a todxs nos cautivó con sus conciertos, sus letras, sus videoclips, sus extravagantes puestas en escena… El carisma que tenía Freddie era innegable y único en el mundo. Todxs podemos coincidir en que no habrá ninguno como él.

Freddie tenía cuatro dientes más en la parte trasera de su mandíbula superior que empujaban a los dientes frontales. Él nunca se sentó cómodo con ello: siempre intentaba cubrirse los dientes con su labio mientras hablaba o se cubría la boca cuando se reía.

Su asistente personal, Peter Freestone, recuerda que solo podía hablar y reír libremente en su casa.

Rami Malek, quien interpretará a Freddie Mercury en su película autobiográfica, también ha hablado sobre ello. «Tenía una inseguridad real sobre ello. Si ves una entrevista con él, ves cómo a menudo intenta cubrirse los dientes con sus labios o su mano«.

A pesar de ello, Freddie nunca pensó en arreglárselas y hay una razón para ello.

Freddie pensaba que esos cuatro dientes extras creaban el sonido especial que tenía su poderosa voz y no quería arriesgarse a perderla. Cuidaba mucho su imagen, pero antes de nada él era cantante y en ningún momento se le ocurrió priorizar su imagen por encima de su voz.



La gama sonora de Freddie era de más de cuatro octavas, una de las voces más distintivas de la música. Su voz captaba la atención de cualquier persona que lo escuchara y es sin duda una de las más reconocibles.

Freddie tenía una vez única e inconfundible y, sin duda alguna, sus característicos dientes le hacían todavía más especial.

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Fuentes: quora ultimateclassicrock