Hace no mucho os hablamos de Momo, ese personaje tétrico venido de Japón que ha despertado la curiosidad de Internet. Hasta ahora era solo algo que parecía interesante por el miedo que inspiraba y por las agresivas y peculiares respuestas que daba a la gente que hablaba con ella. Pero se ha descubierto recientemente que, en realidad, se trata de una forma de chantaje dirigido a los más jóvenes.

De hecho, están apareciendo casos en nuestro país donde, principalmente, chantajea a los jóvenes y los tortura psicológicamente. Por ese motivo, se está informando a muchos padres que ven en Momo un caso similar al de la Ballena Azul.

El reto de la Ballena Azul trataba de un conjunto de desafíos que consistían en autoinflingirse daño progresivamente hasta llegar al suicidio, pero, como veréis a continuación, aunque se trata del mismo tipo de peligro, Momo funciona de forma muy distinta.

En este caso, más que un juego de retos, se trata de un tipo muy evolucionado de ciberacoso. El mensaje de Momo llega siempre a las 3 de la madrugada y se presenta con una foto suya.

Momo les pide a los jóvenes que realicen distintas pruebas, entre ellas el hecho de enviar archivos personales suyos. Por esa razón muchos chicos y chicas se animan a hacerlo, porque al principio son más bien gamberradas como, por ejemplo, pedirle imágenes de índole sexual.

Es entonces cuando Momo se descubre como una extorsionadora que obliga a su víctima a enviarle más pornografía a cambio de no hacer pública la información que ya tiene, creando esta especie de círculo infinito de extorsión.

Incluso llega a convencer al joven de que constantemente le están siguiendo y observando. De esa forma, el miedo domina a la víctima que actúa por temor a que revelen datos suyos y obedece a todo aquello que le pide Momo.

El principal problema viene dado porque resulta realmente difícil actuar jurídicamente porque los autores de este tipo de delitos operan desde países extranjeros, en este caso Japón y otros países asiáticos.

Para los padres, la principal forma de prevención para evitar que sus hijos se vean envueltos en una trama de este tipo es supervisar y fijarse en si están sufriendo mucho estrés o notan algo extraño.

Esto sería especialmente importante hacerlo por las noches, ya que como decíamos antes, suele ser el momento en que Momo se presenta y habla con sus víctimas.

Pero, sin duda, el mejor método de prevención consiste en que los jóvenes hablen con los padres. Preguntar si conocen a alguien que sepa lo que es Momo e informar debidamente para que, sabiendo lo que es, lo evite a toda costa.

Por eso resulta tan importante informar a los más jóvenes de esta clase de peligros y del uso que debemos hacer de la red, ya que son un colectivo especialmente vulnerable y los acosadores de este tipo lo saben. Por lo menos, hay que dejar muy claro que, bajo ninguna circunstancia, debemos facilitar nuestros datos o información personal (ya sea texto, imágenes o audio) a través de Internet o redes sociales y debemos extremar las precauciones en todo momento.

¿Conocéis a alguien que haya hablado con Momo? ¿Lo habéis hecho vosotrxs? ¿Cómo habéis actuado? Dejadnos vuestra experiencia en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: 20minutos, tekcrispy