La belleza, por mucho que haya gente que se empeñe en defender lo contrario, no radica en el exterior de las personas. Podemos estar más o menos cerca de los cánones de estética que haya en un momento determinado, pero eso no implica que, a ojos de todo el mundo, seamos hermosxs u horribles. Los cánones lo único que consiguen es hacer daño y esto es algo tan real como doloroso.

Shelby Johnson es un ejemplo de esto en muchísimos aspectos, tanto en los más negativos… como en los más positivos. Ella siempre había sufrido por su cuerpo. Tenía problemas para ganar peso y los complejos que habían surgido en su interior alrededor de ello eran insoportables. En un momento de su vida, llegó a subir hasta los 54 kilos, sintiéndose muy feliz consigo misma… pero su novio se encargó de hundirla, ya que no estaba de acuerdo.

La criticó alegando que tenía una ‘barriga cervecera’ que era aceptable en los hombres… pero inadmisible en las mujeres. Shelby no sabía qué hacer ante esta situación y decidió compartir su experiencia en Twitter.

Ella empieza, en cierta forma, disculpándose con él por el ‘aumento’ de peso que ha sufrido en los últimos tiempos.

Y es realmente lamentable como él empieza a decirle, de forma bastante explícita, que no puede engordar más que cuando se conocieron y que el hecho de que ella tuviese más barriga que él sería inaceptable.

Él se pone en un plan bastante de ‘hostia en la cara’ y sigue empeñado en decirle que ‘está gorda’.

Y ella, pobre, solo se preocupa por estar atractiva para él (que, en absoluto, se lo merece).



Ella aclara cuál era el contexto en el que se conocieron:

Compartió, junto con este tuit, unas imágenes que mostraban su ‘evolución’ a lo largo de los últimos años.

También explicó que su vida en el instituto había sido muy complicada por culpa de estos complejos. A lo largo de esta etapa, no conseguía superar los 40 kilos de peso. Los médicos no daban con la razón y no fue hasta cumplidos los 20, que comenzó a ganar peso de verdad. Esto hizo que fuese mucho más feliz y llegar a los 54 kilos actuales fue todo un logro para ella.

Los usuarios de Twitter procuraron transmitirle todo su apoyo:

Y, al fin, decidió dar el paso que, sin ningún tipo de dudas, era el que más le convenía.

No hay nada mejor que un poco de realidad para dar el paso necesario.

Su seguridad en sí misma volvió, mucho más reforzada que antes y apoyada por un montón de personas que vieron como estaba siendo injustamente tratada.

Ya no le importaba mostrar ‘su barriguita’. Esta no era más que el recuerdo de que su cuerpo, al fin, funcionaba como debía.



Y este, quizás, es el tuit más importante de todos y el que nos demuestra que es posible dejar atrás a las personas tóxicas que hacen de nuestra vida un lugar peor:

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Cómo veis la reacción que ha tenido él al aspecto físico de ella? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

Si os ha gustado este artículo, además, podéis echar un vistazo más abajo y disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, claro). 

Fuentes: OKChicas, NYPost.