Ya hace veintidós años del estreno de Matilda, una de las películas “infantiles” más icónicas del cine de los noventa. En ella, una niña demostraba tener unos poderes mentales que le permitían mover cosas solo con desearlo.

Pero no todo era bonito en el mundo de Matilda, de hecho, sus poderes le servían, a menudo, para escapar de la triste vida a la que la mayoría de los adultos de su entorno la querían someter: desde su extraña familia donde era odiada y despreciada constantemente o la profesora del colegio que sometía a los alumnos a toda clase de torturas.

La película Matilda está basada en un libro de Roald Dahl (el mismo autor de Charlie y la fábrica de chocolate) y, como es lógico, enamoró a toda una generación entera por el tono en que explicaba una rebelión de los más pequeños ante lo adulto (un tema bastante recurrente del autor).

La película tiene muchos momentos memorables y puede que cada uno tenga su favorito, pero especialmente divertido y jovial es esa escena en que Matilda aprende a usar los poderes haciendo “bailar” distintos objetos que hay en su casa mientras sonaba Little Bitty Pretty One de Thurston Harris.

Pero, ¿a qué viene todo este ataque repentino de nostalgia?

Pues a que ha surgido un nuevo reto viral relacionado con Matilda que, a diferencia de la mayoría de los que os solemos informar, no fomenta la automutilación o acciones que pongan en peligro nuestra salud, como, por ejemplo, el Kiki Challenge (ese que ha estado tan de moda últimamente y que consistía en bailar con la puerta del coche abierta mientras este está en marcha).

El reciente reto viral consiste, precisamente, en recrear esta última escena de la que os estamos hablando en la que empieza a mover todos los objetos de casa mientras desayuna.

Obviamente, es difícil de hacer sin poderes y sin un técnico en efectos especiales, pero con un poco de creatividad y con poca vergüenza se pueden obtener resultados no muy decentes, pero extremadamente divertidos.

¿Cómo se hace exactamente el Matilda Challenge? Solo necesitas tener descargada la mítica canción y un grupo de amigos (cuantos más, mejor) que se coloquen de forma estratégica en algunos puntos de tu domicilio para que puedan mover los objetos sin ser vistos (o de forma que se les vea lo más mínimo), todo esto mientras tú bailas en medio de toda esa locura.

A continuación os mostramos varios ejemplos:

Como podéis comprobar, el reto mejora con unas cervezas de más. De hecho, si los ves con un poco de vena en alcohol también te parecerá más realista.

Es perfectamente viable hacerlo en el colegio o el instituto (el challenge).

Algunos incluso se han atrevido a hacer montajes realmente divertidos con el mismo concepto, pero dándole un pequeño giro.

Este reto ha gustado mucho por lo divertido que supone para la propia gente que lo realiza. De hecho, incluso la propia Mara Wilson (la actriz que interpretó a Matilda en el filme) ha reconocido a través de Twitter que le parece realmente divertido.

Si queréis hacer un reto que no implique cortes ni quemaduras graves os animamos encarecidamente a que paséis un buen rato con los amigos y amigas haciendo el Matilda Challenge. Ya que existe un reto viral que es letal para los humanos, lo idóneo sería que, por una vez, lo aprovechásemos.



¿Os acordabais de esa escena? ¿Probaréis de hacer el reto? ¡Contádnoslo en los comentarios de Facebook! 

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Fuentes: gq, publimetro