Existen muchos tipos de dietas distintas que basan todo su funcionamiento en el uso (o abuso) de un alimento. Pero no hace falta seguir una rutina tan estricta para adelgazar: a veces solo es cuestión de fijarse en las calorías de aquello que comemos.

Por ese motivo, la nutricionista Paula Norris (@movingdietitian) ha hecho una colección de platos donde, aplicando unos pequeños  cambios, ha logrado reducir considerablemente la cantidad de calorías que había en ellos.

La clave está en aquello con lo que acompañamos la ensalada, ya que una salsa demasiado potente puede hacer que una comida sana se exceda en calorías. Una buena forma de evitar eso es dividir la cantidad de alimentos con proteínas a la mitad.

Ambas comidas son, obviamente, saludables, pero si quieres adelgazar puede que quieras optar por la menos calórica, con lo cual es importante que miremos el contenido grasiento de nuestra comida (incluso las grasas “buenas”) para no engordar.

Como hemos dicho antes, todos estos platos son sanos, pero, aunque no queremos incitar a que la gente cuente calorías como locos, queremos demostrar el impacto que unos pequeños cambios tienen en el contenido calórico de un plato. En este caso, de nuevo, ha sido reduciendo la cantidad de proteína.



Es obvio que, cuanta menos cantidad de comida, más adelgazamos, pero lo importante es intentar evitar aquellos alimentos con muchas calorías y sustituirlos por otros, aunque, de nuevo, en este caso se ha reducido la cantidad de pollo que había en el plato.

Hay distintas diferencias, pero puede que nunca lleguéis a acertar la principal ya que, seguramente, sea muy difícil de ver a simple vista. Mientras que el primer plato ha sido cocinado con mucho aceite, el segundo no ha usado nada, además, ha reducido a la mitad la cantidad de arroz.

Si lo que quieres es ganar algo de peso o mantenerlo pero teniendo más reservas de energía, os recomendamos el plato de la izquierda, pero si queréis perder peso lo mejor es que optéis por platos medianos como el de la derecha.

Como ya comentábamos antes, una buena forma de disminuir mucho el número de calorías de nuestro plato consiste en reducir la cantidad de aceite que usamos, por ejemplo, probando el aceite en spray.

En este caso ni siquiera hay un ingrediente diferente entre un plato y el otro, solo las cantidades. Con ambos platos quedaríamos bastante llenos y, en el segundo, se ha reducido ampliamente su contenido calórico.

Hacer dietas extremas que suponen un cambio drástico a la hora de comer no suele ser un método efectivo. En cambio, aprender las características de nuestros alimentos y, a partir de aquí, ir aplicando pequeños cambios a nuestra dieta es lo mejor que podemos hacer. Pero, como veis, una parte importante de una buena dieta es eliminar los excesos de carne.

Puede que 170 calorías no parezcan mucho, pero, como estamos diciendo, estos pequeños cambios son los que marcan la diferencia en nuestra dieta. Por ejemplo, aquí simplemente se han sustituido las pasas por unos arándanos.

No es solo importante aquello que cocinamos, sino la forma en que lo hacemos. Por ejemplo, en este caso hay menos pollo en el plato de la izquierda, pero lo más importante es que ha sido cocinado a la parrilla y sin grasas añadidas.

Queremos hacer un pequeño parón para hablar del aguacate. Es absolutamente saludable, pero si queremos adelgazar lo mejor es hacer un uso moderado de él controlando el tamaño de las porciones.

Siempre hay un día en que decidimos que no vamos a hacer dieta, pero, incluso ese día, hay que tenerlo todo en cuenta ya que podemos convertir un plato muy calórico en una bomba de calorías.

En este caso se están reduciendo 100 calorías solo por el tamaño del pan, las otras 300 vienen dadas por las cantidades y por uno de los grandes enemigos de un cuerpo delgado, el aceite.

De nuevo, el de la izquierda es una opción muy viable si estás haciendo mucho deporte, pero si no es así, lo mejor es que hagas la versión de la derecha que se toma la libertad creativa de sustituir el pan por un poco de verde y reduce mucho la cantidad de aguacate.

Parece obvio, pero a menudo hacemos platos mucho más grandes en tamaño de lo que en realidad necesitamos. Comer es importante y no deberíamos estar por debajo de nuestro peso ideal, pero está claro que la gula, en estos casos, es tu peor enemigo.

¿Os fijáis en las calorías de lo que coméis? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: boredpanda, independent