Hoy os queremos contar una de esas historias que nos hacen no perder la fe en la humanidad. La historia de un hombre que se ha convertido en un héroe para su comunidad y es, sin duda alguna, todo un ejemplo. En 1979, un joven de 17 años llamado Jadav Payeng estaba tan preocupado por la erosión del suelo que decidió plantar varios árboles en Majuli, una isla fluvial situada en el norte de India, concretamente en el estado de Assam.

Esta zona es muy susceptible a la erosión del suelo y los expertos aseguran que en unos veinte años podría secarse.



En 1979, la isla había sufrido una inundación extrema por lo que Jadav decidió plantar un árbol joven en la tierra estéril con el fin de intentar aportar su granito de arena. Tenía pensado hacer cada día lo mismo y así ha hecho.

En los últimos 39 años, la zona boscosa ha aumentado a 550 hectáreas. Para haceros una idea, el Central Park ocupa 341…

Jadav ha seguido plantando árboles hasta ahora, cuatro décadas después, y es impresionante ver cómo está actualmente la zona.

«Este lugar está lleno de árboles, lo he plantado todo yo. Al principio, plantar requería mucho tiempo, pero ahora es mucho más fácil porque consigo las semillas de los propios árboles«.




Jadav, padre de tres niños, Jadav se gana la vida vendiendo la leche de las vacas a los pueblos locales junto a su mujer y es capaz de localizar la primera semilla que plantó.




Y había mantenido este lugar en secreto hasta ahora… Nadie se había dado cuenta de ello hasta que recientemente un periodista visitó el enclave. El reportero Jitu Kulita se encontraba en el río Brahmaputra tomando fotografías de pájaros cuando de repente vio las hojas en la distancia. Se acercó a la zona, pero Jadav pensó que sería un ladrón.

Cuando el bosque empezó a crecer, elefantes, tigres de bengala y rinocerontes hicieron del bosque su hogar, lo que provocó que el proyecto de Jadav se convirtiera en objetivo de los ladrones.

«No hay más monstruos en la naturaleza que los humanos. Los humanos lo consumen todo hasta que no queda nada más. Nada está a salvo de los humanos, ni siquiera los tigres o los elefantes«, explica Jadav.

A Jadav le gustaría plantar cocoteros para luchar contra la erosión del suelo, pero las autoridades no escuchan sus sugerencias.



«Mi sueño es llenar la isla Majuli. Continuaré plantando hasta mi último aliento. Le digo a la gente que cortar esos árboles no les aportará nada. Que me corten a mí antes que a mis árboles«.

Y a vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Alguna vez habéis hecho algo similar? No dudes en explicarnos tu experiencia personal a través de los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: metro dailymail