La privacidad es algo fundamental en nuestras vidas. En nuestro día a día, estamos completamente rodeados de gente y estímulos que hacen que no podamos tener ni un ratito para nosotrxs mismxs. ¿Qué pasa si queremos aislarnos para poder hacer algo de introspección? ¿Tanto es pedir poder pasar unos minutos con La Sole?

La respuesta es bastante compleja y podría generar un amplio debate, pero lo cierto es que, en realidad y gracias a las nuevas tecnologías, hay formas de evadir, aunque sea de forma momentánea y relativa, al resto del mundo.

Las redes sociales son un buen ejemplo de ello y, a pesar de que seguimos interactuando con personas, lo hacemos desde la más profunda introspección. En ese mundo cibernético podemos ser quienes queramos (amén de Ready Player One). Pero ¿qué pasa si alguien decide inmiscuirse en nuestro rinconcito privado de Internet? Pues que más os vale tener amigos como los que protagonizan nuestra historia de hoy.

Una mujer se metió en la cuenta de Facebook de su marido para investigar con quién hablaba. Descubrió un grupo llamado ‘PS4 México’ y, al no saber de qué se trataba, hizo directamente la pregunta que podéis leer más abajo… y el resto de usuarios supo estar a la altura con sus respuestas:

Sus amigos de ‘foro’ se dieron cuenta de que el pobre hombre estaba sufriendo una emboscada y que, como buenos colegas, debían intervenir en su ayuda. ¿Cómo? Pues fingiendo que se trataba de un grupo cristiano.

Cuando Jesucristo está de por medio, no hay nada que alguien pueda objetar. ¿Cómo puede ser algo malo si solo se dedican a leer la Biblia y a predicar la palabra del Señor? El concepto de ‘Misa en línea’ es fascinante y hay que ser un verdadero genio para inventarlo.

PS4, según ellos, significa: «Primero el Señor de los 4 elementos Aire, Agua, Tierra y Fuego así como de los 4 puntos cardinales». Pero fijaos bien: los usuarios no se limitan a montarse su película, sino que además, ‘corrigen’ a esos otros usuarios que se aparten del ‘sendero del Señor’.

Incluso intentar hacerle creer que, gracias a su marido, ella había podido acceder a la ‘gracia del Señor’ y que, si no fuese porque él decidió unirse a ese grupo de Facebook, ahora no tendrían nada. Ahora, ella también estará ‘en el buen camino’.

Este sí que sí ya ha dado con el punto definitivo para ganarse la confianza de su mujer: ‘La misa para alabar a Cristo y cómo ser fiel a las esposas». Si con esto no la acaban de convencer, es que no hay nada que hacer y su espíritu está completamente corrompido por Satanás.

Parece que ahí dieron con el punto clave: ¿cómo podía ser este grupo algo malo si solo se preocupaban por complacer y mantener fidelidad a sus respectivas esposas? Es una lástima que no sepamos cómo acabó todo esto y, sobre todo, saber qué fue lo que le dijo ella a él después. ¿Le habrá pedido disculpas? ¿Seguiría enfadada?

Es bastante feo meterse en los perfiles privados de otros personas, pero, si se meten, crucemos los dedos para que, al menos, tengamos la misma suerte que este hombre y nuestros ‘amigos’ sean tan entregados y fieles ‘al Señor’.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Qué hubieseis hecho si veis que escriben esto en vuestro grupo? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: La guía del Varón, La República.