Ya lo hemos dicho una y mil veces, pero el mundo de los tatuajes es bastante más amplio y complejo de lo que podría parecer en un primer momento. No se trata solo de buscar algo e imprimírselo con tinta en la piel; la cosa suele ser bastante más procesada y reflexionada.

Muchas personas, por ejemplo, optan por transmitir un mensaje con su tatuaje o rendir homenaje a alguien o algo. Aquí os traemos unos cuantos (emocionantes) ejemplos de personas que utilizaron los tatuajes para algo más que decorarse ese lienzo que es su piel.

Tuvo que decirle adiós

Su padre falleció hace un par de años a causa de una larga y dolorosa enfermedad, pero él siempre mantenía una sonrisa en su rostro (además de su característico bigote y sus gruesas gafas). ¿Qué mejor tatuaje podía haber para recordarlo?

Estoy contigo

Su mujer sufre de una grave depresión desde hace ya varios años. Él lo da todo por ayudarla a superar esta complicada etapa de su vida y, para ello, se tatuó este dibujo, prometiéndole que siempre estaría allí para ayudarla.

Mamá

Su madre murió de forma inesperada, por lo que no pudo despedirse de ella como le hubiese gustado. Para recordarla, decidió tatuarse una de las notas que ella solía dejarle en su desayuno cada mañana antes de irse a trabajar.

El padre solidario

Su hija tiene un problema auditivo y debe llevar este aparato toda su vida. Él, como un buen padre, decidió tatuárselo en la cabeza para que ella no se sintiese sola en este camino.





El amor de un padre

Su hijo tuvo que ser operado para extirparle un tumor en su cabeza, cosa que le dejó una gran cicatriz. Como podéis ver en la imagen, su padre no pensaba dejar que él pasase solo por esto.

Su sonido

Su pequeño bebé falleció de muerte súbita, cosa que los dejó tremendamente afectados. Él encontró consuelo en tatuarse ‘su sonido’ en el pecho y, con el aparato adecuado, pueden reproducirse las ondas.

Orgullo de padre

Su padre falleció hace unos pocos meses a causa de una enfermedad que se lo llevó demasiado pronto. En su honor, él decidió tatuarse la frase que le dejó en su anuario escolar en el último curso.

Los abuelos





Su abuelo, cuando era más pequeño, le dibujó en un papel dónde estaba su casa en la Tierra, apuntando todas las cordenadas longitudinales y latitudinales. El año pasado los dejó y pensó que no habría un mejor tatuaje para recordarlo.

El libro

Su padre estuvo muchísimo tiempo luchando contra una dura enfermedad que, finalmente, acabó por vencerlo. Ella, para recordarlo, decidió tatuarse el último libro que estaba leyendo el cual, además, era uno de sus favoritos.

Adiós a las drogas

Él sufrió, durante muchos años, de adicción a la heroína. Después de muchos tratamientos, consiguió dejarla y ya lleva cuatro años limpio. Deducid vosotrxs a que se deben cada una de las barras que tiene tatuadas.

Su hermano

Su hermano falleció en un accidente automovilístico demasiado joven. El Lego azul es en su honor, ya que era su color favorito. El amarillo, el suyo. ¿Adivinad cuál era su juego favorito de pequeños?

La ‘huella’ de su padre



Puede sonar un poco raro, pero, en el funeral de su padre, le tomó una de las huellas de su mano y se la tatuó en la espalda. Esa era su forma de rendirle honor.

Una vida extra

Sufrió un trasplante de corazón, cosa que le dio algo más de vida… por lo que el tatuaje se explica solo.

Su mejor amigo

Esta fue una de las últimas notas que le dejó su amigo antes de fallecer de una grave enfermedad: «Me siento mejor. Si necesitas hablar, estaré aquí para ti».

Los videojuegos

Hace unos años consiguió superar su adicción a la heroína, en parte gracias al videojuego de ‘Skyrim’, al que se volvió un gran aficionado. Este fue su homenaje.

A vosotrxs, ¿qué os han parecido estos tatuajes? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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