En esta página estamos más que acostumbradxs a los cambios radicales de imagen. No podríamos contar con los dedos del cuerpo la cantidad de veces que una celebridad, de la noche a la mañana, ha aparecido en todos los medios de comunicación con un aspecto completamente diferente al que presentaba, por ejemplo, una semana antes.

Algunos cambios son a mejor y otros son a peor, como todo en la vida. Nada es completamente bueno ni completamente malo, pero, en cualquier caso, ver que alguien que era de una forma deja de serlo para convertirse en ‘otra’… pues suele resultar atractivo para la mayoría de medios de comunicación.

Dentro de esta espiral de cambios a la que nos estamos adentrando en los últimos años, recientemente sumábamos el caso de Johnny Depp, quien había reaparecido mostrando un aspecto preocupante o a Macaulay Culkin completamente recuperado después de haberlo visto bastante en la shit. Pero es que ahora os traemos un cambio más ‘local’.

Pablo Alborán, el famoso cantante malagueño, últimamente, ha sido visto en las redes sociales mostrando un aspecto que podríamos catalogar de hercúleo y que nos ha dejado con los ojos como platos.

Nacido en Málaga en el no tan lejano 1989, Pablo debutó en 2011 con su primer álbum y dejó a todo el panorama español con la boca abierta: las baladas románticas volvían a renacer.

En 2010, ya había dado señales de un gran talento para la música gracias al lanzamiento de su primer single, «Solamente tú» en YouTube, donde sembró la semilla de lo que pronto sería una legión de fans incondicionales.

Desde entonces y hasta el sol de hoy, el cantautor ha cosechado ya varios premios del mundo de la música, entre los que destacan cuatro nominaciones a los Premios Grammy Latinos, tres de las cuales fueron el mismo 2011, su año de debut.

A día de hoy, Pablo cuenta ya con cuatro álbumes de estudio, dos álbumes en vivo, ocho sencillos, nueve videos musicales y varias colaboraciones musicales… No es poco, ¿no?

Gira tras gira, a lo largo de casi seis años, Pablo no paró de producir canciones y recorrerse todos los escenarios de España, Latinoamérica y varios países de Europa. No había quien lo parase hasta que, como es lógico, necesitó un descanso.

Pasaron dos años de parón y ahora, completamente renovado, Pablo ha vuelto a hacer acto de presencia para pisar fuerte los escenarios y ha callado la boca a todos aquellos que decían que su carrera ya había llegado a su fin.

Pero es que la presencia física con la que ha vuelto no es solo metafórica, sino también literal: si en algo ha empleado estos 24 meses el cantante es en pasarse unas cuantas horas en el gimnasio.

Durante todo este tiempo ha seguido trabajando en su estudio, no ha estado de vacaciones, como el mismo se ha encargado de desmentir. Pero sí que ha encontrado algo de tiempo para cuidarse un poquito y solo hay que echarle un vistazo por encima para comprobar que, efectivamente, sabe cómo hacerlo.

Buena alimentación y mucho ejercicio físico han sido las dos claves que lo han llevado a parecer una especie de dios del Olimpo caído en la Tierra junto a una guitarra y a una voz melosa.

El hombre que enamoró a media España con sus baladas está de vuelta y, como podéis comprobar en las fotos que os hemos dejado, está mejor que nunca. ¿Qué será lo próximo? ¿Cabalgar a lomos de un unicornio?

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido este brutal cambio físico? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Mundo Deportivo, Mujer Hoy.