Todxs hemos quedado una tarde para ir a tomar un par de cervezas con los amigos y, al final, sin saber cómo, hemos terminado en una fiesta mayor de un pueblo cercano con un pedo encima de esos de (como decía el monologuista Hovik) llamarse a uno mismo para decir: «Envíame un “wasap” cuando puedas que me tienes preocupado».

Pues algo así le pasó al protagonista de la historia que os contaremos a continuación. Con la particularidad de que, en este caso, lo llevó al extremo cuando una cerveza improvisada terminó llevándolo a Ibiza.

Gareth Kelly, un joven de treinta años, le dijo a Hannah Williams, su pareja de veinte años, que iría a tomar un par de “birras” con sus amigos después de echar una mano a su hermana recolocando muebles. Sin embargo, no tenía intención de llegar demasiado tarde a casa.

Pero ya era medianoche cuando Hannah recibió un mensaje inesperado de su novia. Ella pensó que, seguramente, era para avisarla de que llegaría un poco tarde, pero, aunque similar, la noticia que recibió fue un tanto diferente.

Gareth le informaba de que, en ese preciso momento, estaba dirigiéndose al aeropuerto para coger un vuelo a la isla balear más fiestera. De hecho, justo después de escribir a su novia, le envió otro texto a su jefe diciéndole que no iría a trabajar esa semana.

Hannah explica que, cuando recibió el mensaje, pensó que se trataba de una broma, así que le hizo una videollamada para saber qué estaba pasando.

“No me lo creía. Hice un Facetime con él para ver dónde y con quién estaba. Entonces lo vi riéndose en el asiento trasero de un taxi y diciéndome que estaba yendo a Ibiza.” Naturalmente, Hannah se enfadó.




Al principio, a Hannah no le hizo mucha gracia, pero sabía que no lo hacía con mala intención y al final se lo tomó con humor. “Sinceramente, pensaba que se estaba cachondeando de mí, simplemente estaba haciendo el payaso como siempre, ya que a menudo se excede con un par de bebidas en el pub local, pero nunca ha hecho nada como, por ejemplo, ir a Ibiza”.

“Pero la verdad es que cuando vi que era verdad me pareció incluso divertido y no me estresé demasiado. Me dijo que no me preocupara y que me compraría un imán de nevera. Por lo menos podría comprarme un perfume en el duty free”.

Finalmente, todo era verdad y realizó un viaje de cinco días a Ibiza y se saltó una semana entera de trabajo.




La pareja aún está en un periodo dulce y tierno de su relación, pero se conocen desde que eran pequeños, con lo cual Hannah afirma que, aunque nunca había cogido un vuelo de forma tan repentina, sí que le cuadra que Gareth hiciese algo así ya que es una persona impulsiva capaz de sorprenderte con este tipo de locuras, especialmente cuando bebe.

“Es un lunático, no necesita demasiado para que le convenzan de hacer algo, simplemente le sigue la corriente a cualquier persona que le sugiera alguna idea que a él le parezca mínimamente interesante”.

“También es la única persona que conozco capaz de hacer algo así y salirse con la suya, tanto a nivel laboral como emocional. Tiene la suerte de tener una pareja y un jefe que le aman tal y como es”.

En cualquier caso, Hannah ya ha dicho que está planeando su propia aventura para cuando vuelva su novio y ha intentado no ponerse celosa viendo las fotos que él sube en su cuenta de Instagram. Veremos cómo acaba esta guerra de bromas…

¿Cómo reaccionaríais vosotrxs si vuestra pareja hiciese algo así? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook. 




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Fuentes: menshealth, thesun