En Twitter se generan multitud polémicas y debates y, de alguna forma, es el polvorín de Internet. Conocida como la red social de los microblogs, es una de las que más usuarios activos tiene y, prácticamente, para muchos usuarios es un medio de comunicación debido a la rápida difusión de noticias de actualidad.

De vez en cuando, no se limita a vivir de la “sangre” y da visibilidad a relatos personales que funcionan como ejemplo de respeto y aceptación para muchos. Un caso claro es el hilo del que hablaremos a continuación y que fue compartido por Verónica  Serrano (@vsaasv2), una usuaria particular de Twitter.

A través de un hilo, la mujer explicó la divertida y sorprendente reacción de su padre al ver que su nieto de cinco años quería pintarse las uñas de las manos de colores.

Verónica cuenta que, de vez en cuando, le toca hacer de niñera de su sobrino de cinco años al que debe cuidar durante unas horas. Varias veces, el pequeño le ha pedido a su tía que le pinte las uñas, pero cuando su madre lo ha visto, le ha quitado el esmalte y se ha opuesto tajantemente a que sigan tintándole las uñas del color que sea.

Pero el más anciano de la familia aún no había dicho la última palabra y, cuando lo hizo, dejó claro que lo prioritario en todo este asunto era que el niño se sintiese querido y aceptado en vez de estigmatizarlo por hacer algo que, tradicionalmente, se asocia al género femenino. Lo más curioso es que no ha dado su opinión con palabras, sino que lo ha hecho de la forma más efectiva que existe: con hechos.

A continuación os dejamos los distintos mensajes que forman el hilo que inició Verónica para relatar este suceso que se produjo en relación a su pequeño sobrino.



¡Vamos a ver qué nos cuenta!

¡Genial!

¿Por qué tiene que echarle bronca?

¡Olé!

Algunos de los comentarios del hilo que se quejan de que, teniendo solo cinco años, nadie debería pintarse las uñas, ya sean chicos o chicas, pero la mayoría de aportaciones de otros usuarios han mostrado su apoyo a la iniciativa que ha tenido el abuelo para eliminar de un plumazo cualquier complejo que le haya podido generar la madre del pequeño sobre sus uñas y sobre su sexualidad o género.

Lo que está claro es que si la hermana de Verónica o algún conocido suyo tiene Twitter, es muy posible que esta publicación haya generado una nueva disputa familiar que esperamos que el abuelo sea capaz de resolver (si así lo desea) con la misma gracia y soltura con la que lo ha hecho con su nieto.

¿Vosotrxs le hubieseis dejado pintarse las uñas? ¿Qué os parece la forma de apoyar al pequeño que ha tenido el abuelo? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: huffingtonpost, 24horas