¿Nunca habéis pensado en qué haríais si tuvieseis que socorrer a una persona? Si en medio de la calle alguien tuviese un accidente, ¿reaccionaríais como es debido? Es muy complicado saber si seríamos capaces de estar a la altura, pero, sin duda, si tenemos los conocimientos necesarios para salvarla, eso supone una presión añadida.

En un lugar infestado de gente como, por ejemplo, una parada de metro, es muy fácil no afrontar la situación y esconderse entre la muchedumbre cuando llega el momento de asumir una responsabilidad para ayudar a alguien que ha sufrido un accidente, pero aún hay gente en el mundo que no gira la cabeza ante un grito de auxilio.

Una situación así se vivió en la estación de tren de Jinzhou (Liaoning, al noreste de China) el pasado jueves. Un hombre de 81 años llamado Cui Yonglong sufrió un repentino paro cardíaco y cayó de golpe al suelo mientras la mayoría de personas a su alrededor se quedaban pasmadas sin saber qué hacer.

Por suerte, la propia estación pidió ayuda por megafonía y, de la nada, surgió Ding Hui, una estudiante de medicina que también estaba esperando un tren. Sin titubear, se colocó encima del señor que se había desplomado para practicarle una reanimación cardiopulmonar que le acabó salvando la vida.

El vídeo fue grabado por una de las personas que presenciaron el incidente en primera persona y en él se muestra cómo la joven se puso encima del señor sin ni siquiera quitarse la mochila e intentó reanimarlo durante más de un minuto hasta que, finalmente, el hombre logró recuperarse y, poco a poco, se fue levantando del suelo.

De hecho, una vez realizado el milagro, Ding Hui se quedó con su inesperado paciente para comprobar que todo iba bien y que su salud era estable hasta que apareció una ambulancia para socorrerlo.

Seguramente, esta vivencia ha sido mucho más dura y enriquecedora que cualquier examen que haya hecho esta joven estudiante de medicina, pero dudamos que le convaliden alguna asignatura por semejante heroicidad. Sin embargo, el hijo del señor que fue atendido quería agradecerle su hazaña recompensándola con 2.000 yuanes (aproximadamente unos 250 euros).





De todos modos (y como era de esperar), ella no quiso quedarse con el dinero porque actuó de forma desinteresada y dijo que solo cumplía con su obligación. Además, el sentimiento que uno debe experimentar cuando le salva la vida a otra persona, debe ser más reconfortante que unos cuantos cientos de euros.

Por lo menos, la joven estudiante aceptó que la estación de tren le encontrara y pagara una plaza en uno de los trenes que se dirigían al destino al que tenía pensado ir la aprendiza de medicina, ya que debido al incidente con el señor Yonglong, había perdido el tren que tenía intención de coger.

Obviamente, el vídeo que os compartiremos a continuación y que fue subido a YouTube no ha parado de viralizarse y difundirse a través de Internet y los medios de comunicación tradicionales. Podéis ver el momento aquí:

La verdad es que a todos nos gustaría que, si nunca nos pasa algo parecido, tengamos a alguien con la misma actitud, rapidez y capacidades que las que ha mostrado Ding Hui para posponer lo máximo posible nuestro cara a cara con San Pedro.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido la reacción de esta joven? ¿Alguna vez habéis sido testigos de algo similar? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

si os ha gustado este artículo, además, podéis echar un vistazo más abajo y disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos).

Fuentes: lavanguardia, elpais

SIGUE NUESTRO CANAL DE YOUTUBE YO CONTROLO 🎥