Este es uno de esos documentos audiovisuales que valen su metraje en oro. Se trata de una grabación del que sería el último superviviente conocido de una tribu amazónica que ha sido filmado talando un árbol después de 22 años solo en la jungla… y la historia que lo ha llevado hasta ahí es apasionante (aunque bastante dura).

Se cree que el hombre, en la actualidad, tiene unos 50 años, usa un arco y una flecha para cazar cerdos, pájaros y monos para sobrevivir y atrapa presas en agujeros ocultos llenos de pinchos de madera muy afilados. Es todo un maestro de la supervivencia, vamos.

Esta es la primera grabación que se tiene de este misterioso ‘hombre de la jungla’ después de que, en 1996, se conociese su existencia. No fue hasta dos años más tarde, en 1998, que se filmó su rostro por primera vez.

Se cree que el hombre es el único superviviente de una tribu de seis miembros, los cuales fueron asesinados durante un ataque de agricultores y capataces de tierras próximas a su zona de residencia en 1995. Ni su nombre ni el nombre de su antigua tribu son conocidos.

Altair Algayer, que trabaja para la agencia gubernamental brasileña Funai, afirmaba: «Está muy bien, cazando, manteniendo algunas plantaciones de papaya, maíz». Funai tiene una política que busca evitar el contacto con grupos aislados y ha protegido su área desde la década de 1990. La reserva indígena de Tanaru fue establecida legalmente en 2015.

Los hachas, los machetes y las semillas tradicionalmente plantadas por los indígenas se han dejado para que el hombre los encuentre, pero este, claramente no quiere tener nada que ver con la sociedad en general.

Algayer añadía: «Entiendo su decisión. Es su signo de resistencia y un poco de repudio, odio, sabiendo la historia que vivió». Han trabajado para extender el área de su casa en la jungla a 8.070 hectáreas en un esfuerzo por permitirle mantener su estilo de vida.



«Él tiene buena salud y una buena forma física, ya que hace bastante ejercicio con sus actividades». El grupo ha observado desde la distancia su comportamiento desde que el hombre fue visto por primera vez.

Fiona Watson trabaja para Survival International, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para proteger a los pueblos indígenas. Ella describía las imágenes como «extraordinarias» y declaraba: «El hecho de que todavía esté vivo te da esperanza».

Funai, de forma bastante habitual, incursiona en la jungla para comprobar el estado de salud del hombre y para ver si todavía está vivo y muchas veces lo encuentra cavando agujeros en la tierra para atrapar animales o esconderse él mismo.

Es por esta razón que ganó el apodo de «El hombre del agujero» por parte de los locales… que no son pocos: el área donde vive el hombre está rodeada, por todos lados,  de ranchos de agricultores.

Este tipo de masacres a tribus es habitual y, sin ir más lejos, en septiembre del año pasado, la policía de Brasil investigó varias denuncias de que 10 miembros de una remota tribu amazónica fueron asesinados a martillazos por mineros de oro que buscaban apoderarse de sus tierras.

Se presentó una denuncia ante los fiscales en América del Sur después de que los presuntos asesinos entrasen en un bar y alardeasen de lo que habían hecho. Funai es una agencia de protección del gobierno brasileño para los pueblos indígenas y sus intereses.

Aquí os dejamos el vídeo con el momento:

El Departamento Central de Indios Aislados e Indígenas Recientemente Contactados es una división dentro de FUNAI para manejar tratos con tribus indígenas aisladas. Es el departamento responsable de proteger los derechos de los pueblos indígenas a preservar su cultura, tradiciones y costumbres.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido este ‘descubrimiento’? ¿Sabíais que aún, hoy en día, hay gente que vive aislada así del resto del mundo? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: The Guardian, NY Post.