Las redes sociales son una cosa muy seria. Hace unos pocos años, para ser popular, tenías que llamarte Jerry y ser el quarterback del equipo de fútbol americano de tu instituto, el cual, muy probablemente, se llamaba algo así como ‘Thundercats’ o ‘Wildwolves’. Esa era la única forma de tener ‘seguidores’ y que estos te diesen ‘me gusta’ a tu ego. Pero las nuevas tecnologías llegaron y el bueno de Jerry pasó a un segundo plano.

Poco a poco, en Internet, fueron surgiendo plataformas en las cuales la gente podía registrarse y compartir ‘cosas’ con el resto de usuarios. Si estas ‘cosas’ eran del agrado de la gran masa, sin importar quien fuese el autor, el público reaccionaría de forma tremendamente positiva.

Sexy Spider Man GIF - Find & Share on GIPHY

Pero es que claro, si el problema antes era no ser Jerry… con la llegada de plataformas como Facebook o Instagram, el problema empezó a ser que ya no tenías que gustarle a todo el instituto… tenías que gustarle TODO el mundo, ya que tu perfil podían verlo desde Nueva York hasta la República Democrática del Congo. ¿Fue peor el remedio que la enfermedad?

La respuesta es muy complicada y, a pesar de que las redes sociales están completamente plagadas del llamado ‘postureo’, hay que reconocer que su uso es cada vez mayor y la influencia que han tenido sobre la forma en que nos comunicamos es absoluta.

Never Ending Instagram GIF by sambmotion - Find & Share on GIPHY

Eso sí: que algo funcione, no significa que no se pueda cambiar a mejor. La protagonista de nuestra historia de hoy es un buen ejemplo de ello. A través de la influencia que tiene sobre sus más de 2,5 millones de seguidores en Instagram, esta popular actriz está intentando acabar con el postureo y las ideas preconcebidas que hay a la hora de compartir una imagen en nuestras redes sociales.

En un momento en el que las mujeres están pasando por un importantísimo proceso de reivindicación de derechos, teniendo en cuenta que ellas son las más afectadas con este tipo de prácticas, acciones como estas son fundamentales para que la lucha siga adelante.

La actriz Blanca Suárez, en un acto de rebeldía (teniendo en cuenta cómo están las cosas hoy en día), decidió compartir una fotografía en su perfil de Instagram al natural. Nada de retoques, maquillaje impostado o  posiciones imposibles: aquí todo es real.



Hacía unos días, la actriz y presentadora Ares Teixidó también iniciaba una campaña al respecto mostrando una foto bastante ‘picantona’ que, en realidad era un montaje; la historia que contaba y que cualquiera podía creerse era una ficción.

Pero es que ahora ha sido Blanca la que ha optado por compartir una foto completamente natural, comiendo palomitas de la forma más casual y graciosa que podríamos imaginarnos.

La boca llena de palomitas y un filtro de Polaroid que, den entrada, puede resultar de lo más hortera… pero que, en realidad y si lo pensáis bien, es genial. Es verdad que no hay nada del glamour que se esperaría en una publicación de alguien con este nivel de seguidores, pero ¿acaso eso importa?

Qué más da salir mona o no en la foto, tengo un cubo de palomitas delante. Chao.

A post shared by Blanca Suárez (@blanca_suarez) on

Junto a la publicación escribía: «Qué más da salir mona o no en la foto, tengo un cubo de palomitas delante. Chao«. Cuando se tienen claras las prioridades, de poco más importa el resto de factores.

Los usuarios han recibido de este gesto de forma tremendamente positiva y no han tardado en inundar la publicación a ‘likes’, contando en este momento con más de 130.000 deditos ‘hacia arriba’.

A vosotrxs, ¿qué os parecen este tipo de gestos? ¿Creéis que son importantes para acabar con tanto ‘postureo’? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

si os ha gustado este artículo, además, podéis echar un vistazo más abajo y disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, la verdad).

Fuentes: Europa FM, Huffington Post.