El mundo del tatuaje es tremendamente basto y, hasta cierto punto, desconocido. Hablar de este tipo de arte es bastante complicado, ya que hay muchos tabús que, todavía hoy en día, rondan alrededor de estas obras hechas a base de tinta (y algo de dolor). Cuando alguien decide hacerse un tatuaje, escoge plasmar en su cuerpo, como si de un lienzo se tratase, algo que, en un principio, la acompañará hasta que su cuerpo deje de ser suyo y pase a ser de la tierra.

Y es que hay muchos tipos de tatuajes porque, aunque parezca obvio, hay muchos tipos de personas. Flores, frases, letras chinas o conejitos de PlayBoy; todo lo que queráis puede ser, potencialmente, grabado ‘a fuego’ en vuestra piel.

A pesar de que hemos visto de todo y que lo que solemos buscar en un tatuaje para que sea ‘espectacular’ es su complejidad, hay tatuajes que, de sencillos que son, resultan más rompedores y, hasta cierto punto, más originales y creativos.

Hoy os traeremos un ejemplo de precisamente esto: un artista que, con muy poco, es capaz de hacer muchísimo. Maison Hefner (cuyo nombre original es Monty Richthofen), es un artista de origen alemán establecido en Londres desde hace unos cuantos años y que se ha hecho famoso por su particular estilo de tatuar a sus clientes.

Su estilo de tatuaje se ha calificado como el de un ‘ignorante’ (de la técnica del tatuaje) y que suele describirse como arte callejero o poesía de la generación perdida. Un estilo muy simple, pero, a la vez, muy diferente al que la mayoría de tatuadores practican.

Según palabras del propio Monty, sus seguidores y clientes son de lo más variados y que no solo son ‘modernillos’ como se podría pensar en un primer momento: “Mis clientes son jóvenes y mayores, guays y poco cool, los humildes y la sociedad del champán”.

Antes de realizar el tatuaje, Maison mantiene una conversación de unos treinta minutos con el cliente, después de la cual decide qué frase le tatuará en la piel. El cliente no la conocerá hasta que el trabajo esté finalizado.

A los fans y a sus clientes les gusta denominarlos como ‘falsos tatuajes de prisión rusa’ (un estilo de tatuaje bastante popular), ya que recuerdan la crudeza y simplicidad de la realidad. Sin embargo, Monty rechaza humildemente el título ya que cree que no está en condiciones de llevarlo a cabo.

“mis clientes son jóvenes y viejos, guays y poco cool, los humildes y la sociedad del champán”

“No diría que mis tatuajes se pueden clasificar en la categoría de ‘tatuajes de prisiones rusas’. Tampoco puedo hablar sobre este estilo, porque no estoy en posición de practicarlo. Los tatuajes como los míos reflejan el estado de un individuo y su forma de vida … No es decoración ni una mala broma”, explicaba el artista.

Mientras que algunos tatuadores populares del ‘estilo ignorante’ se centran en temas nihilistas, sus tatuajes de frases son en su mayoría citas ingeniosamente elaboradas, frases sinceras y reflexiones ‘millennials’ que se centran en el existencialismo, Internet y frases aleatorias. Algo muy de nuestros tiempos.

Hay también personas que critican este estilo de arte y que incluso lo califican de ‘fallos gravísimos’ catalogándolos como verdaderos estropicios. Pero Monty tiene muy claro que esta es la mejor forma de trasmitir sus mensajes y se sostiene en el apoyo de sus seguidores para seguir experimentando por estos complicados y complejos senderos que conforman al mundo del tatuaje.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido este particular estilo de tatuaje? ¿Pensáis que es algo ‘innovador’ u ‘original’ o, por el contrario, creéis que es una chorrada como una casa? ¿Os atreveríais a que os hiciera un tatuaje? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Tatoodo, Collater.