Seguro que todos habréis visto algún reportaje bajo el título de “El lado más humano de…” con el nombre de todo tipo de personaje público sustituyendo los puntos suspensivos. Puede tratar de la vida familiar, su humildad, su apoyo a causas solidarias y fines humanitarios… Pero no solo los famosos hacen gestos solidarios, ni mucho menos: hay muchas personas que se preocupan por los demás y  hacen buenas obras sin hacer mucho ruido. Puedes pensar que estas personas obtendrán por lo menos gratitud por sus buenas acciones, pero a continuación comprobaréis que ni eso. Más bien justo lo contrario…

Hoy os contaremos la historia de una mujer llamada Debbie Stevens que quería hacer algo bueno para el mundo, pero acabó muy perjudicada. Su jefa necesitaba un riñón y Debbie no se lo pensó dos veces en ofrecer el suyo, pero en ese momento ni se imaginaba lo mal que todo iba a acabar… Empecemos por el principio:

En la imagen, Debbie Stevens
En la imagen, Debbie Stevens

Debbie tiene dos hijos y está divorciada. Trabajaba en un grupo automovilístico, pero vio que era el momento de hacer un cambio en su vida. Así que en 2010 decidió dejar la compañía e irse a vivir a Florida.

A continuación, volvió a Long Island para ver a su hija y visitó a su antigua jefa, Jackie Brucia. Fue entonces cuando descubrió que Brucia necesitaba un trasplante de riñón. “Me dijo que tenía un posible donante, un amigo o alguien, pero le dije que si ocurría algo yo estaría dispuesta a donar mi riñón“.

Debbie volvió a Florida, pero las cosas no eran como recordaba. Así que unos meses después, volvió a Long Island. Todavía tenía una buena relación con su jefa y le pidió si podía trabajar de nuevo en la empresa.

En enero de 2011, Brucia le dijo que su donante no era compatible y necesitaba su ayuda. “No quería que falleciera“, ha dicho Debbie.

  



Debbie se hizo las pruebas, pero no era compatible al 100%. A pesar de ello, tenía muy claro que quería donar su riñón a alguien que lo necesitara en el grupo de donaciones del que formaba parte su jefa.

Gracias a ello, la jefa de Debbie obtuvo un tratamiento preferencial y recibió un riñón. Brucia se había mostrado muy amigable con ella, pero después de la cirugía todo cambió.

Jackie Brucia, la jefa de Debbie
Jackie Brucia, la jefa de Debbie

Y aquí es cuando empieza lo peor. En lugar de agradecerle a Debbie el gran gesto que había hecho por ella, Brucia empezó a tratarla de una forma despreciable y sin mostrar gratitud alguna.

Hablé con Brucia unas semanas después de la cirugía y me hizo sentirme mal de verdad porque no me recuperaba lo suficientemente rápido“, ha explicado Debbie.

Cuatro semanas después de la cirugía y en contra de los órdenes de los médicos (quienes recomendaban un mínimo de ocho semanas sin trabajar), Debbie volvió a su puesto de trabajo.

Para Debbie fue muy duro y un día no tuvo más remedio que avisar de que iba a ausentarse por enfermedad. A Brucia no le hizo ninguna gracia y la llamó para amenazarla. “La gente va a pensar que estás teniendo un trato especial“.

Brucia empezó a exigirle más y más y a tratar a Debbie como basura. “Brucia me gritaba por cosas que nunca había hecho, llegando al punto en que ni siguiera me dejaba abandonar la mesa. Eran gritos constantes“.

Simplemente empezó a tratarme fatal, cruelmente, inhumanamente después de la cirugía. Fue como si solo me hubiera contratado para conseguir mi riñón“. Brucia le quitó la oficina a Debbie, le redujo las horas y posteriormente Debbie fue trasladada a un vecindario con altos índices de delincuencia.

Las cosas empeoraron tanto que a veces me echaba a llorar“, explica Debbie. En el trabajo, hizo dos peticiones: que le dieran permiso para ir al baño cuando lo necesitara y no tener que llevar cargas de más de diez libras, pero Brucia no le autorizó ninguna de ellas.

Al final, Debbie fue despedida y ahora lucha para que le devuelvan su riñón y recuerda esta historia como una experiencia muy dolorosa. Ha entablado demanda judicial contra su ya antigua jefa y ha denunciado a la compañía por discriminación. Asegura que Brucia simplemente quería aprovecharse de ella y posteriormente la despidió.

Por su parte, Brucia lo niega y afirma que siempre estará agradecida a Debbie porque hizo un maravilloso gesto que le salvó la vida. También ha explicado que Debbie fue despedida porque tardó demasiado tiempo en recuperarse.

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Fuentes: factswt awm