Conectar y comunicarse con nuestros seres queridos, amigos, compañeros y otras personas con las que hayamos tenido contacto alguna vez a lo largo de nuestra vida es hoy en día muy sencillo. Esto se debe a las herramientas que tenemos a nuestra disposición y que han ido evolucionando gracias a los avances tecnológicos. Concretamente, nos referimos a las redes sociales que han aparecido estos últimos años como Facebook, Instagram o Twitter o apps como WhatsApp.

Es muy importante saber manejarlas y controlar lo que publicamos, ya que si no actuamos con cautela podemos encontrarnos con unas consecuencias nada agradables… Esto puede tener implicaciones en todos los aspectos de nuestra vida (nuestro trabajo, nuestras relaciones personales…) y, en el caso que os traemos hoy, en nuestras relaciones amorosas.

Antes de nada, debéis saber (aunque seguramente ya lo conocéis, pero por si acaso) que si tienes la cuenta de Instagram pública, cualquier usuario de la red social o internauta que consultara su cuenta podía ver todo el contenido que publicaba en ella. A no ser, claro, que el usuario esté bloqueado.

Su marido, Dmitry, no tomó las precauciones suficientes a la hora de cometer una infidelidad y es claramente un ejemplo de cómo no hay que actuar en estos casos…

Anna Rudenok empezó a sospechar que su esposo Dmitry le era infiel cuando se dio cuenta de que daba muchos likes a la cuenta de una joven llamada Emilia Ignatova, que resultó ser una estudiante de su marido.



Hasta entonces, todo eran simples sospechas y no tenía ninguna prueba fundamentada que demostrara nada. Pero pronto un gran descuido por parte de Dmitry iba a dejarlo todo al descubierto…

¿Qué pasó? Pues que Anna vio unas fotos en la cuenta de Instagram de la señorita Ignatova en la propia casa de Anna, vistiendo su ropa y con su gato en brazos. Y así de fácil fue…

La verdad es que como ninjas no servirían mucho ambos, porque la poca cautela y voluntad que han demostrado en ocultar su aventura son mínimos…

Cuando Anna acusó a Dmitry de engañarla, él simplemente se limitó a eliminar su cuenta y, poco después, Anna se puso la cuenta en privado. La historia empezó a circular por Rusia rápidamente y fue entonces cuando Dmitry, cabreadísimo, llamó a Anna con un tono muy amenazante. Según ha contado la propia Anna, estas fueron sus palabras:

“Te destrozaré, te enterraré, no me importa que seas la madre de mi hijo”.

Ante dichas amenazas, ella habría contestado lo siguiente:

“¿Qué he hecho yo? No fui yo quien tuvo una aventura o subió fotos vestida con la ropa de la mujer de su amante”.

A continuación, habría llamado a Emilia para amenazarla, pero ella habría hecho oídos sordos.

Actualmente, Anna se ha mudado, junto a su hijo, con sus padres, donde espera para ver cómo avanza la situación ya que ella, a diferencia de su marido, es una persona cuidadosa y precavida. Menuda historieta…

¿Qué haríais vosotrxs si estuvieseis en la piel de Anna? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

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Fuentes: ladbible, dailymail