Nuestro cerebro es un órgano impresionantemente complejo que, con casi total seguridad, nunca acabaremos de entender en su plenitud. Somos seres imperfectos con órganos perfectos, por lo que hay un margen que, de alguna forma, se pierde. ¿Cómo podemos escudriñar en esos recónditos rincones de la mente humana? ¿Qué información útil podemos sacar de ahí?

Nuestra vista puede ser una gran aliada y hoy os lo demostraremos. A partir de una imagen que os presentaremos a continuación y en función de lo primero que veáis en la misma, podréis tener un fiable indicador de cuál es vuestro mayor miedo. Solo tenéis que comprobarlo.

Aquí os dejamos la imagen en cuestión:

Y aquí os dejamos todas las posibilidades:

Una mariposa

Si lo primero que has visto ha sido una ¿hermosa? mariposa, tu mayor miedo es convertirte, gracias a tus acciones, en un capullo (o capulla).

Llevas un tiempo comportándote mal con la gente que te rodea y no quieres que nadie te corte ‘las alas’ en lo que a permisividad de acciones se refiere. Recuerda que las mariposas solo viven unos pocos días; no lo olvides.



Una niña sentada

Si lo primero que has visto ha sido una niña pequeña sentada, puede que tu mayor miedo sea el de no madurar nunca. Sientes que todo el mundo a tu alrededor te trata como si tuvieses 8 años de edad. A no ser que, efectivamente, tengas esa edad, algo estás haciendo mal (eso o tienes una filia muy jodida).

Una fresa gigante

Estamos en pleno verano, por lo que comer fruta fresca es fundamental para poder resistir las imbatibles olas de calor que, de forma periódica, nos van azotando hasta dejarnos deshidratados.

Si lo primero que has visto es esta fresa gigante, tu mayor miedo es quedarte seco como una pasa. Si te compras un poco de nata, la cosa ya es brutal… y no mal pienses.

La araña traviesa

Si lo primero que has visto ha sido una pequeña araña que, de forma traviesa y sibilina desciende del árbol para picar mortalmente a la niña… puede que tu mayor miedo sean las niñas pequeñas. Tanto es así, que deseas ser una araña para joderlas a base de bien insuflándoles muerte a través de tus colmillos. Esperabas que tu miedo fuesen las arañas, ¿verdad? Pues PUM. Sorpresa.

Dos muñecos raros cíclopes

Si lo primero que has visto ha sido a uno de estos bichos ciertamente indescriptibles, la cosa está bastante mal. Tu cabeza no va bien, la verdad. En el caso de que hayas visto a los dos muñecos a la vez, tenemos una mala noticia: eres bizco.

El sol sonriente

Si lo primero que has visto ha sido un pequeño sol con una carita feliz al final de la imagen… tienes un desorden de prioridades bastante grave en tu cabeza. Tu mayor miedo puede ser que, por ejemplo, fallezcan todos los (guapos) teletubbies y que, al igual que como pasó con Tinky Winky, el olvido se apodere de ellos.

Una calavera

Si lo primero que has visto ha sido la forma de una calavera formada a partir de la ilusión que crean las otras figuras de la composición, tu mayor miedo es que el resto del mundo se crea que eres demasiado arrogante… y probablemente tengan razón. ¿De verdad hace falta ser tan sobrado? ¿No podías ver a la niña o el puto sol con carita de imbécil? Te odio.

La valla del fondo

Si lo primero que has visto es una minúscula valla de madera casi imperceptible que se sitúa muy atrás en la composición y enganchada al margen derecho, bordeando la ‘no existencia’, tu mayor miedo es ser una persona horrible. Y ‘valla’ por delante que lo eres.

¿Ya sabéis cuál es vuestro mayor miedo? ¿Os hemos ahorrado unas cuantas sesiones en el psicólogo? ¡Dejádnoslo en los comentarios de Facebook e Instagram! 

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