Intentar ser original en este mundo, con tantas personas a lo largo y ancho del planeta, puede parecer complicado. Hay muchas formas de serlo: con el sentido del humor, la forma de hablar, de vestir, la apariencia… Algunas cosas se pueden cambiar y adaptar según lo que cada uno considere conveniente, y en los últimos años hay algo que ha ido tomando fuerza: las modificaciones corporales.

Amber Luke es una joven de 23 años que hace siete decidió empezar a transformar su cuerpo y apariencia física hasta lucir como lo hace actualmente. ¿A qué esperáis para conocerla? ¡Vamos allá!

A Amber la llaman el “dragón blanco con ojos azules”. ¿Qué significado hay detrás? “Es por mis amigos, me llaman así porque me parezco a un dragón con mis ojos y mi lengua“.

Cuando echa la vista atrás y recuerda cómo lucía hace años, asegura que se ve muy “corriente“. “Odiaba completamente la forma en que lucía. Era aburrida“.

Todo empezó cuando era jovencita: a los 16 años, se hizo su primer tatuaje. “Me moría por saber cómo era la sensación”.

Desarrollé una adicción a los 16 años. A los 18, ya tenía tres tatuajes. Ahora tengo unos 50 tatuajes, no he sido capaz de contarlos todos“.

  

Esta obsesión también tiene sus riesgos: casi queda invidente por tatuarse los globos oculares con tinta azul. “El procedimiento duró solo 40 minutos. Fue muy intenso y doloroso. Mis ojos tenían que estar abiertos mientras, me insertaban una jeringuilla en el ojo cuatro veces por cada ojo. No pude ver durante tres semanas“.

Pero no solo eso: también se partió la lengua en dos y se operó las orejas para que estas fueran puntiagudas.

No pude hablar ni comer durante una semana después de la operación. Las orejas fueron un procedimiento muy sencillo: me insertaron un implante de silicona en los extremos de mis orejas para darles la forma“.

Amber ha contado siempre con el apoyo de sus amigos y de su familia, aunque su madre no pudo contener su “sorpresa”: “Mi madre lloró cuando vio que me había tatuado los globos de los ojos, pero después volvió en sí“.

Y luego están esas personas que por alguna razón sienten la necesidad de meterse con los demás. Para ellos, Amber tiene unas palabritas.

Hay muchas personas que intentan hundirme por las decisiones que he tomado con mi cuerpo, pero son solo eso: es mi cuerpo. También tengo mucho positivismo en relación a mi imagen. La gente a menudo se fascina en lugar de discriminarme“.

Su inspiración es Ethan Bramble, un joven de 21 años del que ya os hablamos hace un par de meses. Podéis leer su historia en este post.

¿Qué es lo siguiente en la lista de Amber? “Tengo pensado convertir mis colmillos en dientes de vampiro, tatuarme mi pierna derecha“.

Y a aquellos posibles interesados en modificaciones corporales les dice lo siguiente: “Investigad antes de comprometeros a nada. Debéis encontrar un artista en el que confiéis y con el que estéis vinculados. Lo mismo en los tatuajes“.

“Estoy completamente enamorada de mi imagen”. ¡Y nos alegramos muchísimo de ello!



A vosotrxs, ¿qué os parece todo este caso? ¿Estáis de acuerdo con los argumentos que nos da Frank o pensáis que se ha pasado varios pueblos? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: thesun dailystar