Ayer fue el día del bikini. No nos estamos refiriendo a que fue el día de las medias lunas con jamón york y queso, sino que era la fecha escogida para homenajear a un modelo de bañador concreto.

Es verdad que, sobre todo las más modernas, están optando por bañadores más clásicos este año, es decir, esos trajes de baño hechos de una sola pieza, pero el bikini es como la receta de la abuela, tenemos que intentar no perderlo.

Y como en todas partes (política, fútbol, música, etc) una buena forma de no desaparecer consiste en reinventarse y resurgir cual ave fénix, pero… ¿cómo?

El trikini sería un buen punto intermedio, pero la realidad es que no le queda bien a todo el mundo y parece que esta moda no ha terminado nunca de explotar. Por suerte, una chica llamada Valentina Fradegrada ha encontrado una solución que nos ha alegrado a todos, especialmente a los propietarios de las fábricas de bikinis (si es que existe algo parecido).

La propuesta de Valentina consiste en reaprovechar el bikini de años anteriores (o comprarse uno nuevo si tenemos el bolsillo bien lleno) y, en vez de ponérselo tal y como detallan las instrucciones, hacerlo del revés.

Obviamente, todo este rato (y como habréis podido comprobar por las fotos) nos estamos refiriendo a que la parte superior es la que tenemos que vestir de forma invertida.

Ponerse las bragas del revés puede ser bastante incómodo y puede hacer que la arena se te acumule delante de tu vagina, convirtiendo a tu bañador en un sonajero casero.

Esta chica ha creado un perfil particular en Instagram (@upsidedownbiki) que ya acumula prácticamente 25.000 seguidores y donde sube fotografías con distintos modelos de bikini, todos con un denominador común, Valentina se los pone del revés.

Además, en esta cuenta también sube imágenes que sus seguidoras le envían en las que, como es lógico, aparecen mostrando esta moda que, poco a poco, se está popularizando.

La modelo italiana no ha despertado este verano, sino que el año pasado ya empezó a convertir esta práctica tan curiosa en toda una tendencia estética, aunque en ningún momento imaginaba que se convertiría en algo tan viral.

Fradegrada buscaba una prenda que dejase más a la vista sus pechos y se adaptase mejor a sus curvas, pero por desgracia no encontraba la pieza de verano perfecta que ella imaginaba en su cabeza. Así que optó por darle un giro de 360 grados al clásico bikini de triángulos (una vuelta literal) y crear su propio «concepto» de bañador sin tener que invertir ni un euro y sin tener que hacer un taller avanzado de costura.

La joven tiene casi 640.000 seguidores en su perfil personal de Instagram (@valentinafradegrada) y, gracias a ello, pudo contagiar la idea del bikini invertido a todas sus seguidoras (y a algún seguidor puede que también, aunque el resultado seguramente lucirá un poco menos, principalmente debido a la falta de pechos).

Si queréis sumaros a tendencia originada en la red social de moda, solo tenéis que subir vuestra foto y usar la etiqueta #upsidedownbikini para dar apoyo a este movimiento. Aunque siempre podéis, simplemente, usar un bañador normal o hacer topless.

En cualquier caso, esperamos que ningún bikini o atuendo playero os condicione para poder disfrutar del verano, el sol y la playa.

¿Os gusta como queda el bikini invertido? ¿Creéis que es una moda más curiosa que práctica? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram.

Si os ha gustado este artículo, más abajo podéis encontrar otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos. 

Fuentes: lavanguardia, thesun