Muchos recordaréis Sensación de vivir (sobre todo los que, por decirlo de alguna manera, sois menos jóvenes), un culebrón adolescente que triunfó en televisión hace ya unos cuantos años.

La historia empezaba con los mellizos Walsh y su traslado a Beverly Hills, pero poco a poco,se fue convirtiendo en una serie que trataba los principales problemas de las juventudes californianas, desde los embarazos precoces al abuso de drogas.

 

La serie fue un éxito y, obviamente, sus protagonistas se convirtieron en ídolos de masas en todo el mundo, ya que la producción tuvo alcance internacional en una época donde los fenómenos mundiales no eran tan frecuentes como hoy en día (debido a la globalización, Internet y las redes sociales).

Una de las estrellas del reparto fue Tori Spelling (Donna en la serie) que, sin intención de ofender a nadie, era calificada como la menos guapa del elenco, aunque hay que decir que en esa serie todos eran más hermosos que el puente de mayo.

A día de hoy empezamos a entender que la belleza no lo es todo para salir en televisión y que el carisma y otras cualidades son factores más importantes para el éxito que la estética, pero en ese momento eso era algo muy importante y muchos dicen que si le dieron ese papel en Sensación de vivir fue solo porque la joven era hija del productor de la serie.

Ese estigma de “no guapa” puede que calase mucho en ella porque, desde entonces, parece que ha querido encontrar la perfección estética a base de bisturí, es decir, haciéndose constantes operaciones de cirugía estética.



Esto no es necesariamente algo malo, ya que todo el mundo tiene derecho a resolver sus complejos de la forma que crea más conveniente, el problema es cuando esta búsqueda de la perfección pone en jaque nuestra salud y nuestra felicidad.

De hecho, cada aparición pública de la actriz ha supuesto un nuevo susto para sus fans que, poco a poco, han ido viendo cómo Tori se ha ido transformando en una persona que nada tiene que ver con aquella de la que se enamoraron durante la serie.

Tori se ha hecho de todo, desde tratamientos abrasivos para rejuvenecer su piel a inyecciones de bótox para huir de las inevitables arrugas. Finalmente, la actriz ha reconocido que su situación se le ha ido de las manos y que su vida se está convirtiendo en un infierno.

Tori ya tiene 54 años y recientemente concedió una entrevista en la que relató su experiencia en los quirófanos y cómo la han afectado física y psicológicamente. La actriz no ha querido profundizar en qué tratamientos se ha hecho a lo largo de todo este tiempo, pero sí que ha revelado algunos de los graves problemas que le han ocasionado. Por ejemplo, contó que hubo una operación que le provocó una grave infección que no paraba de empeorar día a día.

De hecho, muchos recordamos como, hace tres años, asistió a un evento con la cara completamente abrasada debido a otro tratamiento estético fallido.

Las personas más cercanas a la actriz dicen que Tori vive en un estrés constante, pero por suerte ella afirma haber aprendido la lección y asegura que no volverá a recurrir al bótox. Aunque solo el tiempo revelará si, finalmente, su obsesión ha visto su fin.

¿Recordabais a Tori Spelling? ¿Os apena ver así a la actriz? ¿Qué opináis de las operaciones de cirugía estética? Dadnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook e Instagram. 

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Fuentes: lavanguardia, vanitatis