Todos nos hemos tenido una noche en que hemos conocido a alguien que, automaticamente, se ha convertido en el amor de nuestra vida. Pero el alcohol es muy traicionero y, conforme nuestra relación progrese, iremos viendo si, realmente, esa persona es nuestra media naranja.

A continuación, hablaremos de varias situaciones que determinan si, efectivamente, vuestra relación puede con todo y dar unos frutos sanos y duraderos.

Perderse

Da igual si es en medio de la ciudad o durante una excursión al campo, cuando uno se pierde saca a la luz sus verdaderos instintos. En esos momentos de tensión se pondrá a prueba vuestra capacidad de resistir unidos ante las adversidades y saldréis reforzados de esa situación, a no ser que vuestra relación termine más perdida que vosotros.

Un fin de semana sin TV o Internet

Mirar Netflix en pareja no forma ningún tipo de vínculo especial entre los dos (o más, en caso del  poliamor) más allá de tener que esperar a tu amado o amado esté en casa para ver esa serie que tanto te gusta. Prueba a pasar el fin de semana sin televisión o Internet para ver si los lazos que tienes con esa persona tan especial son suficientemente fuertes como para resistir el paso del tiempo.

Dormir, por primera vez, en su casa

Todos somos muy guapos cuando nos encontramos en la discoteca con nuestra ropa de gala y con algunas copas de más, pero cuando vemos a la otra persona limpiándose los dientes, roncando o cagando es cuando la realidad golpea con dureza, si no nos tumba al suelo significa que nuestra actual relación tiene el potencial para ser duradera.

Montar un mueble de Ikea

Si habéis superado el desafío de “perderse” sin ningún problema, os recomendamos que saltéis al siguiente nivel y os sometáis a una de las pruebas más duras por las que tiene que pasar una pareja. Montar un mueble de Ikea es una ardua tarea donde los tornillos más importantes de conservar no son los del mueble sino los propios.





Una discusión etílica

Cuando estamos borrachos solemos ser más sinceros así que, si cuando lleváis unos cuantos cubatas encima, os arrimáis a personas que no son vuestra pareja, puede que la relación que teníais no sea tan fuerte como os pensabais.  Lo único malo es que puede que, la mañana siguiente, ya no recordéis este consejo.

Una fiesta con gente “nueva”

Conforme vuestra relación se vaya consolidando, deberéis conocer a los amigos de vuestra pareja en situaciones sociales que, a veces, pueden ser un poco incómodas. Allí demostrarás si eres una persona válida más allá de ser una buena pareja.

Vivir juntos

Si antes hablábamos de lo complicada que puede ser la primera noche, imaginaos lo que es compartirlo todo el espacio privado. A lo largo de la historia el alquiler ha roto muchas más parejas que cualquier embarazo

Conocer a tus suegros

Todos los que hemos visto Adivina quién viene era noche sabemos que conocer a los padres de nuestra pareja siempre es algo peliagudo. Basta con un simple error para que la familia nos cruce y, a no ser que estemos dispuestos a hacer un Romeo y Julieta, eso puede dañar gravemente nuestra relación.

El primer regalo

Un regalo siempre debe aceptarse con ilusión porque es importante ser agradecido. Pero, si ves que tu pareja te regala un pase para los toros cuando tú los odias, puede que, por lo menos, tengas que darle un par de vueltos a hacia donde se dirige tu relación.

Demasiados “No sé”

Os parecerá de risa, pero ha habido muchas relaciones que se han terminado porque uno de los dos mostraba demasiada indiferencia y no tenía nada de iniciativa.

¿Habéis superado alguna de estas pruebas? Explicádnoslo en los comentarios. 

Y si os ha gustado este artículo u os ha generado una ‘pequeña curiosidad’, no os olvidéis de echar un vistazo más abajo. Podréis disfrutar de una gran variedad de contenido que, humildemente, es la hostia. 

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