Las películas de atracos siempre nos muestran una imagen idealizada de ellos. Filmes como Ocean’s Eleven o incluso Heat hacen que veamos los robos como algo que requiere de una logística y un plan espectacular, pero a veces solo es necesario estar en el momento y el lugar adecuado.

Es decir, a veces, realizar el crimen perfecto es solo cuestión de suerte y de, en el momento en que se abre esa ventana de oportunidad, ser capaz de responder rápido y de la forma adecuada (por adecuada no nos referimos a la forma “moralmente” correcta, sino la que será beneficiosa para ti)

Y sino que se lo digan a este hombre neoyorkino que, sin comerlo ni beberlo, ha cometido uno de los robos más espectaculares de los últimos tiempos y, si es así, se debe a su sencillez y no a su complejidad.

El incidente se produjo en septiembre del año pasado y fue grabado al completo por unas cámaras de vigilancia que, más adelante, ha distribuido públicamente el Departamento de Policía de Nueva York.

Un hombre paseaba tranquilamente por la calle y, de hecho, puede que estuviese haciendo algo tan cotidiano como ir a comprar el pan. Pero vio algo que llamó su atención. Un camión con la parte trasera abierta.

La mayoría de nosotros, al ver algo así, asumiríamos que se trata de una mudanza o algo parecido. De hecho, aunque nos fijásemos en que es una furgoneta blindada, no nos atreveríamos prácticamente ni a mirar que hay dentro.



Pero él, ni corto ni perezoso, entró en el camión, aparentemente desprotegido, cogió uno de los grandes cubos que había dentro con toda la tranquilidad del mundo y, con dificultades (puesto que pesaba unos cuarenta kilos), empezó a cargarlo, de hecho, tenía que ir parando cada cierto rato para descansar un poco.

Por suerte, la grabación no se detiene allí, sino que hubo otras cámaras que capturaron (a diferencia de la policía) al hombre andando por la calle llena de gente mientras iba con el carro en la mano a plena luz del día.

Caminó durante una hora hasta que, finalmente, las cámaras le perdieron de vista en la calle 48 con la Tercera avenida de Nueva York.

Hasta este punto, este robo podría ser algo muy simple ya que el cubo podría estar lleno de spinners o CDs de Álex Ubago. Pero lo que se hallaba en el fondo de este cubo era algo bastante más valioso, concretamente 1’6 millones de dólares en oro.

Las autoridades aún siguen intentando localizar al señor que se hizo con el cubo, pero, de momento, no saben cuál es su paradero y sigue siendo un prófugo de la justicia.  Hay ciertos rumores e informaciones de detectives que lo ubican en Florida, donde se cree que el hombre está esperando la oportunidad de largarse a otro país con el dinero a través del mar, aunque entendemos que un cubo con esa cantidad de oro no es, precisamente, fácil de esconder.

Como no podía ser de otra manera, este suceso se ha producido en América y podría tratarse, perfectamente, del principio de una película de los hermanos Coen, aunque esperamos que, en esta ocasión, tenga un final más feliz y menos rocambolesco.

A continuación, os dejamos el vídeo para que podáis ver lo ocurrido vosotrxs mismxs.

El hombre fue detenido en Ecuador donde cumplió una condena de nueve meses. Desgraciadamente, no pudo echar mano al dinero que fue requisado ya que, como ha comentado recientemente con la cadena NBC, su mujer le dijo que habían hecho una redada en su casa y que se lo habían llevado todo, con lo cual, a día de hoy, no le quedaba nada.

¿Creéis que las mafias son fuertes en España?  Dadnos vuestra opinión en los comentarios. 

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