Internet nos ha acostumbrado a que visualicemos y experimentemos las cosas más extrañas sin siquiera inmutarnos. Los que consumimos internet de forma habitual tenemos la piel ya gruesa y, si lo dudáis, lo comprobaréis al leer la noticia que os traemos hoy. Se trata de una joven que no ha ‘regalado’ el remedio estético definitivo. ¿Una infusión de cactus? ¿Una crema de baba de caracol? No… algo muy diferente.

La cosa empezó con estas declaraciones: «Muchos de vosotros me habéis preguntado cómo siempre me veo tan bien, cómo mi maquillaje siempre se ve tan perfecto, o cómo siempre tengo este brillo natural», explicaba esta ‘youtuber anónima’ en su vídeo.

En el clip podemos ver como nos explica su ‘rutina de belleza’ con todo detalle. Nos va preparando, poco a poco, para el desastroso desarrollo de lo que ocurrirá en muy pocos segundos.

La mujer, tranquila y sibilina, se acerca con un vaso de plástico hasta su fiel compañero canino y recoge cada uno de los mililitros de orina que este buscada desparramar an la base del tronco de un árbol cualquiera.

¿Qué hace después? Pues eso, que va y se la bebe entera. La mujer, como bien podréis observar en el vídeo, no deja ni una gota de líquido en el recipiente. A cada uno de los sorbos que da, puede apreciarse en su gesto como disfruta con esa acción.

«Hasta que bebí por primera vez el pis de mi perro, estaba deprimida, estaba triste y tenía acné grave», explica la mujer después de acabarse la taza.«La orina de perro también contiene vitamina A, vitamina E, 10 gramos de calcio y también ayuda a curar el cáncer».

Beber orina de perro u orina humana se conoce como ‘terapia de la orina’, y era una forma de terapia practicada en la antigua China, Roma, Grecia y Egipto. Pero los expertos advierten sobre el impacto que la sustancia puede tener en la salud debido a las toxinas y ácidos que pueden residir en la orina de estos seres.



«La orina se compone principalmente de agua, mucha urea, creatinina, diversos electrolitos, ácido úrico, trazas de proteínas y bajos niveles de anticuerpos y enzimas», explicaba el nutricionista Joy McCarthy.

Aquí os dejamos el vídeo:

«Se han detectado herbicidas en la orina de muchos perros, probablemente gracias al césped tratado con herbicidas y a algunos tipos de antibióticos, así que realmente no sé si es la opción más segura», explica Joy.

Un error común que tienen las personas es que beber su propia orina podría ayudar en una situación de supervivencia para prevenir la deshidratación. Pero el Manual de Campo del Ejército de EE. UU., en realidad, instruye a sus soldados a no beber su orina porque podría contener «desechos corporales dañinos».

En cuanto a la afirmación de la mujer de que la orina podría curar el cáncer… pues la verdad es que faltan bastantes pruebas que sustenten esta teoría.

La Dra. Amy Shah explica que, en según que terapias, pequeñas dosis de orina podrían ser beneficiosas. Pero de ahí a curar el cáncer… «Aunque la mayor parte de la orina es agua, desechos y urea, todavía no puedo recomendar esto como una alternativa viable a las muchas enfermedades que se promociona que, supuestamente, puede curar», afirma. «Hoy tenemos más residuos en nuestros sistemas que hace miles de años».

Consumir ese desperdicio sin que se filtre nada podría causar más daños que beneficios en comparación con la medicina moderna disponible, concluye la doctora Shah.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido este particular ‘método’? Dejádnoslo en los comentarios. 

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¡Salud!

Fuentes: DailyMail, The Sun.