El Mundial de Futbol se está celebrando ahora mismo en Rusia y medio mundo está completamente volcado con este acontecimiento. en cierta forma esto es normal, ya que este acontecimiento deportivo se celebra cada cuatro años y enfrenta en el acampo a una gran cantidad de países, cosa que tiene una gran cantidad de implicaciones.

Como en todo este tipo de eventos siempre surgen polémicas. Dentro del campo, nos encontramos que, por ejemplo, este año está siendo especialmente difícil para los porteros de los equipos, algunos de los cuales acumulan ya más de una ‘cagadita’, por decirlo suavemente (desde aquí lo sentimos mucho por De Gea, no es nada personal).

Pero la cosa es que, fuera del campo, la afición también está dando bastante de qué hablar… y no precisamente por nada bueno. La semana pasada, cuando apenas se había dado comienzo al Mundial, saltaba la noticia de que un aficionado colombiano se mofaba de forma machista de una aficionada japonesa, a quien le hacía repetir en español, valiéndose de la barrera lingüística, insultos y frases obscenas.

Aquel fue un momento tremendamente vergonzoso para todo el mundo y la noticia saltó en todos los telediarios y, por suerte, la sociedad, no dudó en condenar ese lamentable suceso hasta el punto de que el aficionado fue expulsado del Mundial.

Pero, no contento con esto, el protagonista de nuestra historia de hoy viene a ‘seguir los pasos’ del mencionado colombiano y nos trae una situación que, como mínimo, es igual de lamentable que la anteriormente mencionada.

Néstor Fernando Penovi es un ciudadano argentino que acudió, como muchos otros, a la concentración de su selección en Rusia para apoyarla (con no demasiados buenos resultados, visto lo visto), pero, en lugar de limitarse a disfrutar del fútbol, decidió hacer algo que, a final, le ha salido bastante caro.

Su ‘hazaña’ fue la de, nada más y nada menos, que burlarse y reírse de forma misógina de una niña rusa de apenas 15 años de edad. El hombre, valiéndose de su teléfono móvil, forzó a la joven a repetir frases repugnantes en español, idioma que ella no entendía.





Penovi le hizo repetir cosas como  «Hola argentinos, vengan para aquí, quiero chupar pija» para acabar soltando él, al final, un «Hermoso», como si acabase de finiquitar una compleja obra de arte.

¿Qué le ha pasado a Penovi? Pues que, como es lógico, ha sido expulsado del Mundial de Rusia de forma inmediata. Su entrada está completamente vetada de todos los estadios donde se celebrarán los encuentros.

La ministra argentina Patricia Bullrich fue la encargada de dar la orden de retirar la tarjeta Fan ID, sin la cual los aficionados no pueden ingresar a los recintos como fans de su selección.

La embajada rusa en argentina tampoco tardó en poner el grito en el cielo y quejarse de la situación de forma oficial: «La Embajada de Rusia en Argentina se encuentra profundamente indignada por el disparate obsceno y ofensivo cometido, según la información difundida en las redes sociales, en la Federación de Rusia, por uno de los turistas extranjeros supuestamente proveniente de la República Argentina. Esperamos que a esta persona no le faltará el coraje para presentar sus debidas disculpas públicamente».

Penovi, como se ha podido saber más tarde, es un hombre de nacionalidad argentina de 47 años de edad del que, incluso, se sabe dónde está situado su puesto de trabajo (cuando los internautas se enfadan con algo, pueden ser bastante persistentes en conseguir lo que quieres).





A continuación, os dejamos el vídeo para que juzguéis las imágenes por vosotrxs mismxs.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta noticia? ¿Creéis que han hecho bien expulsándolo del Mundial? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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