El Hormiguero es uno de los programas más vistos de la historia de la televisión española. Con la tontería, el formato lleva en antena ya más de una década y sigue siendo líder en la mayoría de sus emisiones. Por él han pasado TODAS las celebridades de nuestro país y, no contentos con ello, también han hecho desfilar por el plató a las grandes estrellas internacionales del mundo del arte, el deporte y la política. Es el programa que toda cadena querría tener, pero que, como es obvio, no está exento de polémicas.

Pablo Motos, su presentador, a pesar de tener un dominio casi mágico del formato de la entrevista, ha ‘metido la pata’ en alguna que otra ocasión en lo que a temas de machismo se refiere. Suponemos que quien mucho habla, mucho se equivoca. Estas situaciones, a raíz de la visita que tuvo el programa recientemente, han vuelto a florecer con fuerza.

La invitada, a modo de broma, le iba soltando alguna que otra ‘puita’ al presentador que, poco a poco, se iba incomodando cada vez más hasta quedar completamente sonrojado ante tal exposición de críticas.

Lolita Flores pisó El Hormiguero hace unos días después de haber pasado un largo periodo de tiempo sin asistir como invitada. Al principio, la cantante estaba de lo más animada y simpática, nada hacía presagiar lo que vendría después.

La cantante estaba explicando hacia donde se estaba dirigiendo su carrera y sus próximos proyectos cuando, de repente, le soltó a Motos: «Cámbiame la silla que la tuya es más alta. Claro, estáis acostumbrados a los actores extranjeros, que traéis muchos y son muy altos todos, y los españoles somos más chicos. Que, por cierto, los tratas muy bien a los extranjeros… A ver si a los españoles nos tratas igual».

Esta era solo la punta del iceberg de críticas en el que se convertiría uno de los programas más incómodos de la historia del Hormiguero. El próximo ‘golpe’ no tardó en llegar: «Te pones así como muy meloso con las actrices. Y yo cuando vengo no me dices nada, ni qué guapa que estoy ni nada».

¿Se trataba de celos? ¿Era una queja ‘egoísta’ u ocultaba algo más? Muchas personas estaban convencidas de que, en realidad, había una seria ‘púa’ a lo que se viene criticando ya desde hace un tiempo respecto a según qué comentarios en las entrevistas de Motos.

Pablo, que presuponemos no actúa con mala intención, se mostró preocupado ante tales acusaciones: «Pero ¿qué estás diciendo, Lolita? ¿Pero qué me cuentas?»… ¿Llegaría la sangre al río?

Ella insistió en todo momento en que se trataba ‘de una broma’ y que no había ninguna mala intención detrás… pero Pablo no se lo creía y su cara lo delataba por completo. Nunca antes lo habíamos visto así de incómodo.

El resto del programa fue bastante más tranquilo y la cantante se desvió de las ‘púas’ hablando sobre su vida amorosa: «Ahora estoy libre y soltera como un taxi«. Ante su expectativa de futuro al respecto explicaba: «Claro que se me ha ido la olla por amor. Ahora ya, con esta edad, menos porque mis dos hijos me frenan. Pero sí que me he vuelto loca, aunque después me arrepiento. Estoy abierta al amor pero ya no me va al aquí te pillo, aquí te mato. Yo soy más antigua, me gusta el cortejo, las miradas… Necesito una mirada, una caricia».

También tenía unas palabras para defender al recientemente cesado Ministro Màxim Huerta: «La mayoría de todos los artistas tiene problemas con Hacienda. Gracias a nuestros trabajos podemos colaborar como todos los españoles con el fisco. A a la gente se la tiene que medir por su talento, la manera de ser y el trabajo que quieran hacer, no por las deudas».

Ella misma reconoció haber sido investigada por hacienda ‘por cobrar una cosa que no debía’: «Me equivoqué y ahora estoy pagando la deuda como puedo». Suponemos que, quién esté libre de pecados, que tire la primera piedra.

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Fuentes: El Nacional, Lecturas.