A veces llega ese momento en que tienes que apostarlo todo a cara o cruz, ese instante en el que debes poner todas las cartas encima de la mesa y jugártela.

Cuando lo que te estás jugando es dinero ya es suficientemente tenso, pero si, además, lo que hay en juego es el amor de tu vida, puede que te pete la patata en el proceso. (disculpad por ser tan dramáticos, pero entendemos que si le propones matrimonio en medio de un campo de fútbol a tu pareja, es porque tienes ciertas esperanzas puestas en la relación).

Este vídeo de La vida sin fútbol no es vida nos muestra como una joven aprovecha un partido para darle un ultimátum a su novio y obligarle a decidir entre ella y el fútbol; entre animar a su equipo o tener un futuro juntos, entre ir al campo o ir de la mano a un spa, entre envejecer acompañado de ganchitos, cerveza y partidos o ver crecer una familia.

Finalmente, el joven tomó una decisión, y la verdad es que la reacción que tuvo, ante dicho dilema, no tiene desperdicio.

Seguramente, los aficionados del partido participaron del evento gritando como lo harían ante una jugada, con las típicas frases que se utilizan en un campo de fútbol: «Uy!», «Corre por la banda, corre!» y, como no, «¿Eso es roja no?».



Desconocemos si se trata de una broma preparada o si, realmente, el cerebro del hombre colapsó y solo fueron capaces de reaccionar sus piernas. En cualquier caso, su comportamiento es el que muchas personas tienen cuando les hacen escoger entre aquello que aman y su pareja (aunque lo idóneo sería que estas dos cosas coincidiesen).

¿Como reaccionaríais vosotrxs ante una situación similar? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.



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