España es un país lleno de misterios de esos que ponen los pelos como escarpias. Si echamos un vistazo a ese ‘mundo de sombras’, encontraremos casos como el de ‘la Casa de los Espíritus’ de Coslada, ‘El cortijo jurado’ en Andalucía, ‘Las sorginas de Zugarramurdi’ o ‘el Reptiliano de Yesca’ en Valencia.

Pero, si hay un caso que ha levantado, a lo largo de los años, verdaderos quebraderos de cabeza, es el de la famosa ‘Bruja del Raval’ de Barcelona. Una leyenda en la que se ve implicada una mujer acusada de bruja, unos niños desaparecidos y muchas, muchas muertes.

Una de las crónicas más negras de la ciudad de Barcelona que se ha visto envuelta en terror y miedo a la par que en misterio e incertidumbre. Se sabe que esta mujer existió, pero no se sabe mucho más de ella aparte de una escasa información y de mucha especulación.

Siempre se había pensado que Enriqueta Martí había acabado con la vida de varios niños, con los que había cometido las locuras más despreciables que podemos imaginar como seres humanos… pero, ¿ocurrió esto realmente así?

La investigadora Elsa Plaza, en su libro ‘Desmontando el caso de la Vampira del Raval’, pretendía arrojar un poco de luz sobre uno de los casos más polémicos de la historia del céntrico barrio de Barcelona y, tumbar así, algunos de los mitos levantados alrededor de esta figura.

Según esta autora,Enriqueta, por aquel entonces, habría sido acusada tan solo del secuestro de una niña. Pero la gran cantidad de asesinatos de niños que había en la ciudad en 1913 la convirtió, gracias a las presiones de las altas esferas, en el chivo expiatorio perfecto.

Para entender esto, debemos remontarnos al año 1912, cuando Enriqueta fue puesta bajo custodia policial. Se le acusó del secuestro de una niña llamada Teresita Guitart, de lo cual se tenían pruebas. Pero, en ese mismo momento, había muchísimos casos de niños desaparecidos cuya resolución estaba muy lejana en el tiempo.





Testimonios de la época, como una de las vecinas de Enriqueta, afirmó haberla visto rapándole la cabeza a una niña, quien más tarde sería identificada como Teresita. La ‘bruja’ le había cambiado el nombre por Felicidad y la pretendía adoptar como suya.

Más tarde se encontró, en el mismo lugar, a otra niña llamada Angelita. Esta declaró que había sido testigo de cómo Enriqueta había matado a otro niño, cosa que las autoridades confirmaron al encontrar huesos humanos escondidos… Pero, ¿eran los de este niño?

 

“Lo único cierto es que Enriqueta secuestró a Teresita por motivos que nunca conoceremos. Su abogado defendió que sufría un trastorno por no poder ser madre. Teresita era su sobrina y ella la cuidaba. Respecto a los huesos, se demostró que eran de una persona de unos 25 años. Ella era curandera y, en aquella época, se pensaba que tener determinados tipos de huesos en casa traía suerte.”, declaraba Plaza.

Hay muy pocas pruebas más respecto a la culpabilidad o no de todos los asesinatos de los que se acusó a esta presunta ‘vampiresa’. Se sabe que era mentalmente inestable y que llevaba a cabo prácticas que podrían catalogarse como ‘oscuras’, pero ¿era realmente una asesina?





Enriqueta Martí fue ingresada en la prisión Reina Amàlia y, a pesar de que siempre se sostuvo que había sido linchada por sus propias compañeras de prisión, las pruebas indican que su final podría haber sido muy diferente.

Según Plaza, su fallecimiento a la temprana edad de 45 años se habría debido a un ‘cáncer de útero que no pudo ser tratado’. No habría sufrido ningún apuñalamiento, sino todo lo contrario. Los servicios sanitarios la habrían cuidado en todo momento.

Esto acaba con gran parte del mito que, a lo largo de las décadas, alimentó la imaginación de muchos de los investigadores que se fascinaron por este caso.

A vosotrxs, ¿qué os parece esta nueva versión de esta leyenda negra? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: ABCEl Periódico, Barcelonasecreta,