La mejor forma de preservar algo, es convertirlo en una tradición. Esto es lo que nos ha dictado la historia y no seremos nosotrxs los que le llevemos la contraria, la verdad. Si hay algo que perdura a lo largo de los años es porque se repite de forma más o menos regular a lo largo de estos. Navidades, los cumpleaños o el Black Friday; nuestra cultura está llena de ejemplos completamente válidos y evidentes de esto.

Hoy queremos hacer referencia a una historia algo más peculiar y que, a pesar de ser algo agridulce, nos ha dejado, en el fondo, un buen sabor de boca. Se trata de mirar a la vida con optimismo y saber hacer frente a los obstáculos que esta nos vaya dejando. Como bien diría ‘uno’ por ahí ‘lo que no te mata, te hace más fuerte’.

La usuaria de Twitter @nanatat07 y su madre tenían una tradición de lo más divertida e inocente. Cada año, se hacían unas cuantas fotos siempre siguiendo el mismo patrón. Esto se había convertido todo un acontecimiento para ella y lo compartían a través de las redes sociales.

Las fotos las tomaba, para ser más concretos, el primer y último día de cada uno de sus cursos escolares. Era una forma que madre e hija habían encontrado de celebrar un acontecimiento tan importante como este.

«Ayer fue mi último día de instituto», escribía la joven en su cuenta de Twitter. «A lo largo de 4 años, he estado tomándome fotos con mi madre el primer y último día de escuela». Como podemos ver, ambas disfrutaban mucho de los helados y los batidos. Pero el tweet continuaba y aguardaba un triste final.

«Ella no pudo hacerse la última, pero su fuerza me motivó a lo largo de todo este tiempo. ¡Todo mi trabajo duro es para ella». Así es: su madre había fallecido recientemente acusada de una forma de cáncer.

«Ella no pudo hacerse la última, pero su fuerza me motivó a lo largo de todo este tiempo. ¡Todo mi trabajo duro es para ella»

La historia, como no podía ser de otra forma, dio la vuelta al mundo en cuestión de horas. El valor de la joven para exponer su historia abiertamente y la ternura de la misma fue suficiente para trascender por toda la red.



En apenas dos horas, el tweet ya había acumulado más de medio millón de likes y más de 1.000 retweets, todo un acontecimiento en la red social del pajarito azul. En las fotos de la joven podía verse la felicidad en las caras de madre e hija y, en la última colgada por esta, podíamos verla junto a la tumba de su madre, compartiendo un último batido.

La joven agradeció a todo el mundo por el apoyo recibido en estos difíciles momentos: «Gracias por todas las hermosas palabras de apoyo que me habéis escrito, significan muchísimo para mí».

«Las respuestas que me habéis dado me han hecho llorar porque nunca me había dado cuenta del estrecho vínculo que tenía visto de esta forma y estoy muy contenta de haberlo hecho».

Aquí os dejamos todas las imágenes que la joven ha compartido y las cuales, como podréis ver, guardan un importantísimo significado, tanto para la protagonista de las mismas, como para nosotrxs, los usuarios que ahora las vemos. La lección que podemos desprender de ellas es grandísima.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Saldréis corriendo ahora mismo a abrazar a vuestra madre? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Boredpanda, Teenvogue.