Cada vez es más frecuente encontrar personas con edad de vivir a solas, pero que, por comodidad, se resisten a irse de su casa. Y es que los padres nos quieren mucho, pero llega un punto en que necesitan descansar y estar pendientes de sus propias cosas, en vez de tener que tratar con un adolescente de treinta años. Pero, ¿qué pueden hacer para solucionar un problema como este? A continuación os presentamos un caso que ha sucedido en Estados Unidos.

Unos padres demandaron a su hijo en la corte suprema de justicia del estado de Nueva York. Michael Rotondo, un «señor» de treinta años que había regresado a casa de sus padres cuando tenía veintidós, no quería emanciparse de ninguna de las maneras.

  

¿Cómo se llegó a esta situación? Denunciar a su hijo fue el último recurso de Christina y Michael Rotondo que ya llevaban unos meses enviándole cartas formales a su primogénito pidiéndole que se marchara.

En la carta enviada el dos de febrero de este año consta lo siguiente:

“Michael,

Tras una discusión con tu madre, hemos decidido que debes abandonar esta casa inmediatamente. Tienes 14 días para irte. No se te permitirá volver. Tomaremos las acciones necesarias para que se cumpla esta decisión. Mark y Cristina Rotondo.”

Más adelante el hombre de treinta años recibió otro mensaje, esta vez mucho más corto, en el que le decían “Michael Joseph Rotondo, quedas expulsado de esta casa por la presente”.

Pero eso no funcionó, así que optaron por pagar a su hijo para que se fuese. Le dieron 1.100 dólares (unos 940 euros) para que encontrase un lugar donde quedarse y se lo dejaron, de nuevo, todo por escrito en otra carta.

“Michael,

Aquí te dejamos 1.100$ para que encuentres algún sitio donde dormir.

Algunos consejos:

  • Organízate tu tiempo para encontrar trabajo y para mantener tu apartamento como es debido. Necesitarás recoger tus cosas, queda con tu padre para acabar de acordar una hora y un día.
  • Vende todo aquello que no tenga un valor significativo, especialmente las armas. Necesitas el espacio.
  • Hay empleos disponibles incluso para personas con un historial laboral tan pobre como el tuyo
  • Si quieres ayuda para encontrar un sitio nuevo, tu madre se ha ofrecido a ayudarte.

Christina y Mark Rotondo”.

Pero nada de esto funcionó hasta que, finalmente y después de que las cortes locales les dijeron que llevaron el caso a nivel estatal, el juez escuchó su petición.

El juez dictaminó que Michael tenía que abandonar la casa de sus padres cuanto antes. Pero el hombre, que se representó a sí mismo durante el juicio, creía que tenía derecho a, por lo menos, estar seis meses más.

El fiscal del estado dijo que la demanda del acusado era vergonzosa y promovió una orden de desalojo contra él para que no pudiese vivir en lo que, antes, era su casa.

Pese a esta orden de desalojo, Michael parecía disfrutar del juicio, de hecho, animó a los medios a que los entrevistaran. Dijo que no vivía en un sótano y que tenía su propia cama, incluso dijo que él mismo se hacía la colada.

Lo que más sorprendió a todo el mundo fue que dijo que tenía su propio negocio. Pero al ser preguntado sobre qué tipo de negocio dio una respuesta que nos pega perfectamente con la clase de persona que Rotondo ha demostrado ser, ya que, simplemente respondió: “Mis negocios son mis negocios”.

Esperamos que, al menos, sean cuales sean sus negocios y sus “quereseres”, ahora mismo ya dejen de ser problema de sus padres.

¿Conocéis alguna persona como Michael Rotondo? Explicádnoslo en los comentarios de Facebook.

Si os ha parecido interesante la noticia, a continuación os dejamos otros enlaces con más artículos tan curiosos como este.

Fuentes: theguardian, washingtonpost