Si para algo tienen que servir las redes sociales, es para mandar mensajes que, al menos, intenten hacer de nuestra sociedad un lugar mejor; más inclusivo y tolerante. Por ello, es fundamental que grandes personalidades del mundo de la música, del cine, de la política y otros ámbitos las utilicen para ‘hacer el bien’ y para ser una influencia positiva y constructiva. Hoy os traemos una historia que sirve de ejemplo para, precisamente, esto que os estamos intentando explicar.

El pasado 16 de mayo, nacía el segundo ‘heredero al trono’ de la familia Legend-Teigen. Miles Theodore Stephens llegaba a la vida para hacer compañía a su hermana Luna, de 2 años de edad. La pareja recibió a su pequeño con gran alegría y las redes sociales se volcaron con ambos en comentarios de lo más positivos. Pero las sorpresas empezaron a llegar después.

La modelo, algo más recuperada del parto, decidió que era momento de mandar un mensaje a sus seguidores a través de sus cuentas de Twitter e Instagram. En la primera, se nos enseñaba la cara del pequeño en primer plano.

Debajo de esta, podía leerse un saludo ‘de su parte’ dirigido a todos los seguidores: «¡Hola mundo! ¡Este es Miles Theodore Stephens!. Nos estamos ahogando en sus pequeños píos y caricias. Nuestra familia se siente abrumada de amor. ¡Gracias por todos vuestros buenos deseos!»

Con el optimismo que nos presentaba a su nuevo retoño, también nos ofrecía un gran ‘golpe de realismo’. Esta que nos enseñaba, sin ningún tipo de dudas, era la cara más bonita del embarazo, la cual siempre es importante recordar.

Pero no hay que olvidarse de que si la moneda tiene una cara… en el reverso tiene otra, y también es importante conocerla. Por ello, la modelo hizo otra publicación en la que compartía una imagen del postparto, algo mucho menos habitual en este tipo de publicaciones.

Estamos acostumbrados a que las grandes celebridades solo nos enseñen ‘lo mejor’ en sus perfiles sociales… pero, ¿qué hay de lo ‘no tan bueno’? Así pues, Chrissy, en un acto de valentía, nos ha enseñado las consecuencias de dar a luz.





Fue en su Twitter primero donde compartió un comentario que fue muy aplaudido: «Puedo confirmar que la vida postparto es 90% mejor cuando no te desgarras el culo. Bebé niño: 1 punto. Luna: 0». Una verdad incómoda, pero tan real como la vida misma.

Asimismo decidió complementar el pequeño ‘movimiento revolucionario’ que había iniciado con una última imagen en la que se la ve amamantando a su hijo en su cocina, con su pequeña Luna con un arpa de juguete detrás de ella y, lo más importante, vistiendo con la ‘tradicional’ ropa interior que suelen llevar las mujeres en el postparto.

El cuerpo tiene que recuperarse después de llevar a un bebé de más de tres kilos en su interior a lo largo de unos 9 meses de gestación, y este tipo de prendas ayudan al organismo ‘a ponerse en su sitio’.

Hay mucho tabú alrededor de este tipo de prendas y de hablar en voz alta de que el cuerpo humano después de este tipo de proceso necesita un periodo de adaptación en el cual no está precisamente ‘perfecto’.

Por ello, iniciativas como estas, provenientes de personas con tanta influencia mediática, son fundamentales para regularizar una situación que, desde hacía ya un tiempo, debía estar bastante regularizada.





A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta iniciativa? ¿muy positiva o, simplemente, insignificante? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: Mujer Hoy, Independent.