No estamos viviendo una época demasiado optimista en lo que a derechos de la mujer se refiere. Un ejemplo de ello es la reciente sentencia sobre el caso de La Manada que tantísimas polémicas ha generado. Si a esto le sumamos cosas como el ‘caso Weinstein’ en los EE.UU y varias decenas de casos en el resto del mundo… la cosa, en definitiva, no está como para echar cohetes.

Esto, por suerte, ha generado un gran número de movimientos que van en la dirección de no permitir que este tipo de cosas vuelvan a pasar en el futuro. Por más que la justicia no siempre sea ciega, la sociedad sí debe tener conciencia y movilizarse para que nada se quede como estaba antes.

Lo que hoy os traemos aquí es una prueba más que no hace más que reafirmarnos en la idea de que todo esto debe cambiar de inmediato. Se trata de una iniciativa que surgió a raíz de la publicación de un estudio en el que se revelaba que el 42% de las mujeres en Brasil habían sufrido acoso en algún momento de su vida.

Si, además, nos vamos a las cifras referidas al acoso acotado a las discotecas, resulta que el 86% de las brasileñas ha sufrido algún tipo de acoso, según ha podido constatar la ONG feminista Think Olga a través de un estudio.

No hay nada mejor para luchar contra este tipo de problemas que visualizarlos. Este es el primer paso y uno de los más importantes, y es ahí donde ha entrado la marca de bebidas carbonatadas Schweppes en sinergia con la Agencia Ogilvy en Brasil.

Uniendo esfuerzos y con la ayuda de Nagib Nassif, un especialista tecnológico, consiguieron desarrollaR el que ya han bautizado como ‘el vestido del respeto’; una prenda forrada de sensores, capaz de detectar si alguien te ‘manosea’.

Dicho vestido fue entregado a tres mujeres completamente distintas para que se lo pusiesen y se fuesen ‘de discotecas’ por São Paulo y ver cuál era el resultado… que, por desgracia para todxs, es tremendamente decepcionante.



A pesar de que ellas mostraban una actitud completamente reacia a ser tocadas, en casi 4 horas de fiesta, las tres habían sido tocadas unas 157 veces, lo que es una absoluta barbaridad. Esto hace una media de unas 52 veces por cada una de ellas y, si nos basamos en el parámetro del tiempo, las tres fueron tocadas una media de 40 veces por hora.

Gracias a esta genial iniciativa, se ha podido mostrar, de forma casi científica, la gran vulnerabilidad y acoso al que se ven sometidas las mujeres en según que sitios que, más que para estar preocupadas, deberían servir para que estén relajadas, pasando un buen rato como el resto de la humanidad.
Todo esto que os hemos contado puede verse con mayor detalle en el vídeo que la marca ha publicado y en el que se recoge todo el estudio que se ha llevado a cabo y que os dejamos a continuación: 

Ahora, la cuestión es ver si esto sirve de algo. Si este tipo de iniciativas tan aplaudidas tienen una repercusión real en la sociedad en lo que a cambiar de forma positiva se refiere.

No será el único paso necesario, pero sí es un paso importante para visualizar lo que debería ser muy, pero que muy visible.

A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta iniciativa? Dejadnos vuestras experiencias al respecto en los comentarios de Facebook. 

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Fuentes: La Vanguardia, Clarín.