A finales de 2016, Sergio Soler se hizo famoso por protagonizar unos de los vídeos más virales que se recuerden en la historia reciente de Youtube. Conocido en la plataforma como Mr Granbomba, se dio a conocer al mundo gracias a su vídeo del ‘caranchoa’, el cual causó un gran revuelo por aquel entonces. Creemos que no hace falta recordar lo que sucedía en este clip ya que, por suerte o por desgracia, es bien conocido por todo el mundo.

Este caso provocó varios juicios, tanto por parte de la víctima como por parte del acusado. Mientras que el primero fue condenado a pagar 30 euros de indemnización por una agresión leve, el segundo se enfrenta ahora a un juicio por injurias y en el que le piden 500.000 euros de fianza.

A raíz de esto, Sergio ha vuelto a salir a la luz pública y, desesperado, preguntaba a la gente si, realmente, se merece toda esta situación que está viviendo a raíz de lo que él cataloga como ‘un error’.

“¿Tan malo soy de haber hecho este fallo? Da igual que esté solo o con amigos. A mí me insultan, me llaman vividor. Soy el primero que sé que he hecho una equivocación”, afirmaba Soler el pasado lunes en Espejo Público de Antena 3. «Me duele que me tachen de que mis 150 vídeos sean insultando a la gente por la calle, cuando solo fue este y otro».

«Me equivoqué total, claro que sí. Si yo fuera como me tachan, a día de hoy seguiría subiendo vídeos». Tanto él como su padre, relataban el calvario que han estado viviendo estos años a raíz del incidente. El joven, de 20 años, afirma que apenas puede salir de casa y que se pasa el día encerrado estudiando. No entiende por qué tanto odio y no ha podido contener las lágrimas mientras afirmaba que ‘esta sería su última oportunidad para dar explicaciones en público’.

Ha afirmado estar muy arrepentido y se lamenta de no poder llevar una vida medianamente normal desde entonces. Cree que ya ha tenido suficiente castigo y ha llegado a presentar un vídeo como prueba de que solo llamó una vez ‘caranchoa’ al repartidor y no dos, como este afirma.

Soler ha sido acusado de injuriar y calumniar al repartidor al que llamó ‘caranchoa’ y que le propinó una bofetada. Mientras este fue condenado por un delito leve de lesiones a pagarle 30 euros a Soler, este último se enfrenta ahora a una fianza de 500.000 euros para hacer frente a la responsabilidad civil que se derivaría de una posible condena.

«Soy un chaval de 20 años que, como cualquiera, puede tener equivocaciones. Pero mi intención nunca ha sido injuriar y calumniar a esta persona», explicaba Soler visiblemente emocionado.

Además del medio millón de euros, se le exige a Soler el pago de otros 16.500 euros en razón de multas por delitos continuados de injurias y un delito de calumnias realizado con publicidad.

El abogado del querellante, Ricardo Osorio (el repartidor), sostiene que el youtuber tuvo la intención de dirigirse a su cliente “con claro ánimo injurioso y provocativo” en los dos vídeos que subió a Internet sobre el tema: tanto en el primero, donde se ve la agresión, como en el segundo, donde Soler explica lo ocurrido y llama a Osorio ‘amargado’, ‘desequilibrado mental’ y ‘delincuente’.

También se hace referencia a que la imagen del querellante ha sido utilizada como ‘reclamo publicitario’ sin su consentimiento, tanto a nivel nacional como a escala internacional. Se le ha podido ver en “parodias, videojuegos y productos de ‘merchandising’” y se ha convertido en una figura pública ‘en contra de su voluntad’. Esto, presuntamente, le habría supuesto al querellante un “grave perjuicio psicológico y moral”.

Por otro lado, unas fuentes próximas a Soler, confirmarían que Osorio habría patentado, tan solo unos días después de la agresión, las marcas ‘cara anchoa’ y ‘caranchoa’, lo que demostraría que su intención en todo este asunto es la de recaudar todo el dinero posible.

Os dejamos el vídeo a continuación:

A vosotrxs, ¿Qué os parece este caso? ¿Creéis que la condena es justa o que, por el contrario, es desmesurada? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 

  Fuentes: La Vanguardia, 20 minutos.