El otro día, debido a su “transformación”, recuperamos ese momento de Gran Hermano en el que Miguel Vilas destapó, literalmente, su calvicie. En medio del programa, Miguel reveló que era calvo (una verdad a medias) y mostró a toda España cómo se quitaba su peluca.

Y es que el programa de Telecinco es un especialista en generar esos momentos que se instauran en nuestro cerebro haciendo que, a día de hoy, sigamos pronunciando frases que ya ni siquiera recordamos que se originaron dentro de la casa de Guadalix de la Sierra.

A continuación, haremos un repaso de cinco momentazos que nos regaló Gran Hermano que, incluso aquellos que no seguíais el programa, puede que recordéis por el impacto y revuelo que generaron.

1Quién me pone la pierna encima

La primera edición dejó a España entera sorprendida con este nuevo formato. Lo que actualmente triunfa en todo el mundo, en ese momento era algo sobre lo que nadie tenía ninguna expectativa.

Pero, más allá del ganador (muchos recordamos a Ismael), uno de los instantes televisivos más memorable se produjo cuando expulsaron a María José Galera, quién había empezado una relación con Jorge dentro de la casa. Fue en eso momento que dejó escapar una frase que pasaría a la posteridad  y que los más “ancianos” seguramente aún decís: «¡¿Quién me pone la pierna enicma para que no levante cabeza?!»

2Fresita y la vaca

Este clip fue algo mágico. Fresita era una dulce “niña” de Salou que, aunque muchos pensaban que era un papel, era tan pánfila y buena que inspiraba risas y ternura a partes iguales. Durante una de las rocambolescas pruebas a las que someten a los concursantes, estos tenían que hacerse cargo de una vaca llamada Antonia. Así que era cuestión de tiempo que Fresita y vaca tuvieran su duelo particular. Vosotrxs decidís quién ganó.

3Aída Nízar en sí misma

Cuando el programa evolucionó, dejó de ser como en su primera edición, la gente empezó a saber a lo que iba, con lo cual atrajo a muchos personajes peculiares que acudieron a la llamada del reality como las abejas a la miel.

Aída no nos brindó ningún momento en concreto, como mucho nos quedamos con la frase “Dios mío, ¿por qué me hiciste así? Tan diferente», pero tenía tanto ego que incluso hablaba de ella misma en tercera persona y su pasó por el programa fue como ver a alguien querer matar una mosca con un trabuco. No tuvo desperdicio.

Después de eso, se la ha visto paseando por diferentes platós y realities, desde colaborando en Sálvame a un Call TV.

4Nicky y los papeles de la paella

Este concursante destacó por presentar casi más problemas de ira durante el concurso que el propio Yoyas (del cual esperamos hablar otro día porque también es un participante mítico del programa). Nicky saltaba ante cualquier cosa que a él le parecía una provocación, algo así como lo que suelen hacer los repetidores en clase, solo hace falta que el profesor pase lista para que ellos se sientan apelados.

En esta ocasión Nicky pedía unos papeles y Eloísa no se los quería dar hasta que este no bajase el tono de voz. Este momento terminó dándonos una de las frases más pronunciadas por todxs durante ese año.

5El nominator

El equivalente a ojo por ojo dentro de la casa se llama “cepillo roto, nominator roto”. Al final del concurso que Pepe (de la mano de Dayron) ganó como quiso, revolucionando la forma de jugar, hubo mucha tensión entre ellos dos y la oposición formada por el resto de habitantes, destacando Raquel y su pareja por encima del resto.

La joven encontró su cepillo roto por la mitad y, creyendo que habían sido el dúo enemigo, decidió estampar el nominator contra el suelo, un rudimentario aparato que usaban para calcular como saldrían las nominaciones.

¿Qué os ha parecido esta recopilación de momentos? ¿Os gustaría ver más? Ponédnoslo en los comentarios de Facebook.

Si os ha gustado este artículo podéis seguir leyendo en los enlaces que os hemos dejado más abajo.