Hay infantes a los que les cuesta más hacerse mayores que a otros y con 8 años hacen ver que tienen menos para intentar retener el vínculo con sus padres. También hay gente de 30 años que parece que tenga 16 y ancianos de 70 que salen de fiesta como si no hubiese un mañana (y la verdad es que para ellos puede que no haya).

Pero el caso que trataremos a continuación es algo más extremo que esto, ya que se trata de una relación de “padre e hija” que va más allá de llamar “papasito” a tu pareja mientras estáis en la cama.

Max es una joven de veinte años que disfruta viviendo como un “bebé adulto” y pasa la mayor parte del día comportándose como una niña de cinco años.

Vive con su “papi” y prometido, Johnny, en Kentucky y tienen una relación conocida como DDLG (Daddy Dom, Little Girl /Papá dominante, Niña pequeña). Este tipo de vínculo es una subcultura del BDSM (bondage, disciplina, dominación, sumisión y sadomasoquismo) que consiste en que uno de los miembros de la pareja interpreta la figura paternal dominante y atenta mientras la otra actúa como si fuese una niña tranquila y sumisa.

Max no encuentra ni siquiera raro citar a un personaje de ficción para justificar esta forma tan peculiar de tener una relación de pareja.

“En palabras de Peter Pan: No quiero crecer nunca, soy pequeña y mi padre es Johnny. Mi edad de ‘niña’ es de cinco años, lo cual me va como anillo al dedo así que no tengo intención de subir o bajar ese número”.



“Deseo ser siempre curiosa, inocente, ver pelis Disney y colorear. No sé si en veinte años seguiré llamándome a mí misma ‘pequeña’, pero sé que siempre lo tendré dentro de mí y eso es algo que seguramente pueda aplicarse a muchas personas que no practican el DDLG”.

La joven tiene una lista de normas a obedecer que corresponden a las que normalmente tendría un niño: no puede responder mal, no se queda despierta hasta tarde y si rompe alguna de estas reglas, el castigo es ir al rincón de pensar. Cosa que ella odia.

Johnny, de 31 años, le cuenta cada noche una historia antes de ir a dormir cuando ella se ha cansado de jugar con sus muñecas y de colorear libros.

Pero, ¿cómo empezó todo esto? Max decidió convertirse en “pequeña” tras descubrir la comunidad DDLG en YouTube.

“Escuché cómo se sentía la gente y vi que yo era igual que ellos así que decidí intentarlo y he disfrutado cada momento desde entonces. Entiendo que haya gente que pueda sentirse confusa por cómo vivo, pero, al final, esta es una relación consensuada entre dos adultos que no hace daño a nadie”.

Los dos se conocieron cuando Johnny trabajaba en un estudio de tatuajes y, tras hacerse mejores amigos y ver que él también era una persona bastante peculiar, ella terminó convenciéndolo para unirse a su estilo de vida.

Pese a eso, y para alivio de muchos, este tipo de conducta no la transfieren a la cama. “Lo usamos como algo para relajarnos y divertirnos mientras fortalecemos nuestra relación, pero no es algo sexual”.

“También tengo responsabilidades y, cuando estoy sola trabajando en casa, no suelo hacer de niña, a no ser que Johnny esté conmigo”.

Por último, destacar que la pareja también da clases y educa otras personas sobre cómo vivir como ellos en su canal de YouTube Baby Bear Max que podéis consultar si, por algún motivo que desconocemos, os interesa.

¿Qué pensáis de esta pareja? ¿Conocéis a alguien que se comporte de forma parecida?

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Fuentes: au.be.yahoo, thesun