Hoy os vamos a hablar de una cosa que, en un momento u otro, con casi total seguridad, habréis experimentado (aunque sea a través de otra persona). Es muy probable que hayáis visto alguna vez a alguien con un pequeño bulto redondo u ovalado en la muñeca o en el tobillo. Si no os ha pasado a vosotros directamente, lo más probable es que os hayáis preguntado: ¿qué diablos es eso? ¿Se trata de una enfermedad grave? Hoy os lo explicamos con todo detalle.

Estos bultos no son más que quistes ganglionares. Ni son cancerosos ni requieren de un tratamiento demasiado complejo para ser eliminados. Suelen aparecer en las articulaciones como las muñecas o los tobillos y, a parte de molestias leves, no suelen suponer mayor problema para las personas que los sufren.

El tamaño de estos bultos es muy variable y puede ir desde los milímetros de diámetro, hasta los 2,5 centímetros, momento en el cual estaríamos hablando de un quiste de bastante consideración (en lo que a tamaño se refiere).

Depende de la posición que ocupe el quiste, podemos sufrir de algunas complicaciones leves como dolor por la compresión de algún nervio o falta de movimiento articular, lo cual sí que supondría un problema mayor.

En estos casos, lo mejor es tratarlos de forma rápida. Cualquiera de los métodos de tratamiento son bastante rápidos y poco intrusivos. El médico podría optar por drenar el quiste con una aguja o extirparlo mediante una cirugía sencilla. En caso de que el quiste no suponga ningún inconveniente añadido, lo mejor es dejar que desaparezca solo.

¿Cómo saber si es un quiste ganglionar?

Tendones y articulaciones

Lo primero es buscar en tus tendones y articulaciones, ya que es donde estos bultos se forman frecuentemente. Las muñecas suelen ser su ‘hábitat’ preferido, seguido por los tobillos y los pies. Eso sí: no hay que descartar otras articulaciones como las rodillas, ya que ahí también se pueden formar.



El tamaño SÍ importa

La forma de estos quistes es bastante homogénea y puede ser redonda u ovalada. Nunca superarán los 2,5 centímetros de diámetros y pueden ser tan pequeños que nos resulten imperceptibles a través del tacto.

Poco dolor

Este tipo de quistes no suelen ser dolorosos de por sí. La mayoría de ellos pasan ‘sin pena ni gloria’ y desaparecen de forma natural. El problema viene cuando uno de estos bultos oprime algún nervio. Esto puede causar desde un ligero dolor, hasta el entumecimiento de la articulación (es lo que tiene que te opriman un nervio…).

¿Algún consejo?

Lo mejor, como decimos siempre, es consultar cont u médico de confianza. Lo primero que nos viene a la cabeza cuando nos encontramos un bulto que no debería estar es que vamos a morir, pero no es así; mantén la calma y ve a un profesional. Te tranquilizará.

Las causas de estos bultos no son específicas. Un quiste ganglionar surge cuando, en una articulación o el tejido de un tendón, surge una burbuja de líquido. La teoría más aceptada es que esto se produce cuando el tejido que recubre ciertas articulaciones o tendones se desplaza o se sale de su lugar, llenándose del mismo líquido que las recubre.

¿Existen factores de riesgo?

Cabe destacar que estos quistes pueden surgir en cualquier persona, pero es más habitual verlo en mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 40 años. Sufrir de artrosis también es un factor que puede fomentar la aparición de estos bultos, sobre todo si se sufre en las manos.

Por último, una lesión en una articulación o en un tendón puede propiciar que, a largo plazo, nos surja unos de estos quistes ganglionares.

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