Tener ojos, en la actualidad, implica muchas cosas positivas: poder llevar gafas; poder llevar lentillas; ponerte bizco cuando quieras; poner los ojos en blanco hacia atrás en plan ‘pfff, por favor, lo que me faltaba’, entre muchísimas otras cosas más. Pero claro, con las cosas buenas, también llegan las malas, como poder ver los desfiles de Agatha Ruiz de la Prada o las nuevas modas que surgen en Instagram… y hoy nos centraremos en este aspecto en concreto (el de las modas de Instagram, no en el de Agatha, por dios).

A lo largo de estos años y, con el auge de las redes sociales como hilo conductor, hemos podido ver obras de arte del diseño que llaman poderosamente la atención. Estas ‘joyas de las pasarelas’ van desde un cactus gigante o un aguacate mutado, hasta una bola de discoteca hecha por alguien al que se le da muy mal la papiroflexia. Pero, nuevamente, lo de hoy supera con creces todo lo visto hasta el momento.

¿El motivo? Es algo que, a pesar de ser tremendamente descabellado, casi un ‘sinsentido’, tiene algo que invita a decir ‘pues tiene una cierta lógica, oye’. Es un concepto tan abstracto, que casi es bello. ¿Otra cosa más a su favor? Es muy, pero que muy fresquito.

¿De qué os estamos hablando? Pues de lo que nosotrxs hemos querido llamar ‘El Tangalón’ o, lo que es lo mismo, un pantalón tan mínimo que, casi casi, es un tanga. El ‘pantalón sin pantalón’ fue visto, por primera vez, en la Amazon Fashion Week en octubre del año pasado. Thibaut los presentó en un desfile en el que fueron los protagonistas indiscutibles. Para que os hagáis una idea: es como si Lobezno fuese vuestro sastre. Algo extraño.

Pero ha pasado el tiempo y, por algún motivo (os podríamos dar mil, pero parecería que estuviésemos criticando esta ‘obra de arte’), aún no podíamos comprarlos en ningún gran almacén… hasta ahora.

Ha sido la marca Carmar Denim la que ha puesto toda la carne (o los pantalones) en el asador y nos ha presentado su versión de esta peculiar prenda… y, como no podía ser de otra forma, esta ya se ha hecho viral. Rompiendo varios récords de compra y copando todas las portadas de las grandes revistas de moda.

Cuatro tiras de tejano que, de forma bastante precaria, soportan dos bolsillos alrededor de tu cintura… ¿Queréis saber cuánto cuestan? Nada más y nada menos que 140 euritos de nada. Todo un regalo, ¿verdad?





Esto es, por decirlo suavemente, una clara forma de cobrar por algo más que unas rodilleras de tela. El concepto de ir ‘vestidos o vestidas’ cambiaría por completo… ¿para bien? Pues, honestamente, no lo sabemos.

Eso sí: estas propuestas, al menos a nivel de ventas, ha sido todo un éxito, llegando a agotarse todas las unidades disponibles en muy pocas horas. Si, ahora mismo, quieres acceder a comprar esta prenda, deberás meterte en una lista de espera que, precisamente corta, no es.

El mundo de la ‘influencers’ ha sido el primero en sumarse a esta moda y, si hoy mismo navegáis un poquito por los perfiles más populares, lo más probable es que os encontréis ya a una de estas ‘celebrities’ luciendo uno de estos tangalones.

Algunas de las voces críticas que se han levantado en contra de esta nueva moda, destaca un usuario que ha comparado estos pantalones con los correctores de piernas que llevaba de pequeño Forrest Gump en la película.

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A vosotrxs, ¿qué os ha parecido esta nueva moda? ¿Estáis dispuestxs a pagar esta cantidad de dinero por unos pantalones que parecen hechos por Eduardo Manostijeras? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook. 
Si os ha gustado este artículo, además, podéis echar un vistazo más abajo y disfrutar de un ‘orgasmo visual’ con  otros artículos. Y, sobre todo, recordad: la humildad es lo más importante. 
Fuentes: Dailymail, The Guardian