Cuando pensamos en satisfacción, lo primero que nos viene a la cabeza son cosas como un masaje en las cutículas o hacer un perfect cuando vamos al lavabo en un día de esos de ‘tracto estomacal complicado’. También suele venirnos a la cabeza todo lo que implica obtener satisfacción sexual a partir de prácticas ‘oscuras’ y súper traviesas con otra persona.

Pero, como veréis hoy, la satisfacción podría venir de donde menos te lo esperas. ¿Un ejemplo de ello? La limpieza. Ver cosas que estaban en la más absoluta miseria y que luego, tras ser sometidas a la ‘magia’ del agua y el jabón, volvieron a brillar con luz propia… puede llegar a ser orgásmico. Aquí tenéis la prueba de ello.

1Cuando trabajas como barrendero…

Pero lo que de verdad eres es un artista de esos que exponen en los mejores museos… yo cojo un mocho y apenas soy capaz de limpiar el salón de mi casa sin llenar las cortinas de lejía.

2Hacía falta pasarle un poquito de agua…

Al final les ha salido bastante más barato de lo que se esperaban la restauración de la fachada.

3Estos pomos hay que tirarlos…

A no ser que se obre un verdadero milagro de limpieza y queden como si estuviesen acabados de sacar del paquete.

4Es el típico lavabo que quemarías con un lanzallamas

Pero litros y litros de lejía después, se ha salvado algo que parecía insalvable. Cagar ahí será una experiencia completamente renovada.



5Las comparaciones son ¿odiosas?

Antes y después de que los empleados la limpien en profundidad… ¿A que ahora sí que apetecen unas buenas patatas fritas y unos nuggets?

6El banco del parque no era verde

Llevábamos años pensando que el verde era el color natural de este hermoso banco… y resulta que solo era un montón de porquería compactada a más no poder… que cosas se aprenden cada día.

7¿Qué decías de que el porche era muy feo?

Nada que una manguera a presión y dos horas pasando el cepillo no puedan arreglar. En dos semanas volverá a estar igual, pero el esfuerzo ha valido la pena… quiero llorar.

8Ya decía yo que la casa se veía diferente en el catálogo

No sabíamos que estábamos en el ‘Mundo del revés’ y que el Demogorgon había destrozado la fachada.

9Una grúa y un trapo

Y muchísima paciencia. Eso sí, el resultado es tremendamente satisfactorio.

10Su mujer le dijo que limpiase el suelo

Él no quería, por lo que ella le dijo que, al menos, limpiase la mitad. Él aceptó… y este fue el resultado. Pintó, literalmente, la mitad… pero no de la forma que ella se esperaba…

11La cara del perro lo dice todo

Que limpien tu calle favorita y la dejen como si la hubiesen acabado de asfaltar… no tiene precio.

12El parque de la esquina al fin da un poco de alegría



Ahora es un parque de lo más chachi piruli.

13Yo siempre lo vendía como un ‘patio rústico’

Y resulta que lo que pasaba es que era un guarro. Quién lo iba a decir. Si me ducho una vez a la semana y todo…

14Dios también es un poco guarro xD

Ya podría, al menos, mandar alguna que otra lluvia para limpiar ‘su propia casa’… Ni los más santos se libran.

15100 años en el futuro

Está más limpia ahora que cuando la acabaron de construir. Es lo que tiene estar más de 100 años sin limpiar la fachada de un edificio.

A vosotrxs, ¿no os han parecido tremendamente satisfactorias estas imágenes? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook.

Si os ha gustado este impresionante y humilde artículo, os invitamos a echar un vistazo más abajo y a gozar durísimo de algunos de nuestros hits más conocidos como «Cómo será la barranca que el sapo la sube al trote» o «Garchar o no garchar».